Un misterioso hacker está desvelando los secretos de Marruecos: las pistas conducen hasta Alemania


Según analistas, se trataría de un antiguo miembro de los servicios de seguridad marroquíes que abandonó el país y opera desde territorio alemán.

Allexxandar

 



Fuente:  https://as.com

Marruecos afronta la que posiblemente sea la mayor crisis de seguridad e inteligencia de su historia reciente. En apenas un año, el grupo conocido como Jabaroot ha conseguido acceder y filtrar información extremadamente sensible de organismos estratégicos marroquíes, desde la Seguridad Social hasta registros administrativos, culminando ahora con la publicación de datos de más de 70.000 miembros de los servicios de seguridad e inteligencia del reino alauí.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

La filtración más reciente afecta a personal de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), el principal servicio de inteligencia interior marroquí, y a la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN). Los documentos difundidos incluyen nombres, fechas de nacimiento, identificaciones internas y otros datos operativos de miles de agentes.

Quién está detrás de Jabaroot

Oficialmente, Jabaroot se presenta como un colectivo de hackers argelinos. El grupo apareció públicamente en abril de 2025 y desde entonces ha reivindicado una sucesión de ataques contra instituciones marroquíes. Entre sus objetivos figuran la Caja Nacional de Seguridad Social (CNSS), la Agencia Nacional de Conservación de la Propiedad, organismos gubernamentales y distintos servicios públicos.

La infiltración de la CNSS fue especialmente grave. Según diversas investigaciones de ciberseguridad, los atacantes lograron filtrar decenas de miles de documentos y datos de millones de trabajadores y centenares de miles de empresas marroquíes. Sin embargo, cuanto más profundizan los investigadores, más dudas surgen sobre la verdadera naturaleza del grupo.

La pista alemana

Aunque Rabat acusa desde hace meses a Argelia de estar detrás de las operaciones, varios analistas y firmas privadas de ciberinteligencia consideran que la explicación podría ser mucho más compleja. Según informaciones publicadas en los últimos días, investigadores europeos habrían identificado indicios que apuntan a que detrás de Jabaroot podría no existir una gran organización, sino una sola persona o un núcleo muy reducido de individuos. Las huellas digitales asociadas a alias utilizados por el hacker habrían permitido localizar actividad vinculada a Alemania.

Algunas hipótesis manejadas en círculos de ciberseguridad sostienen que se trataría de un antiguo miembro de los servicios de seguridad marroquíes que abandonó el país y opera desde territorio alemán. Sería una figura similar a un “insider”, alguien que conoce desde dentro el funcionamiento de los sistemas de inteligencia marroquíes. No obstante, esta teoría no ha sido confirmada oficialmente.

Un golpe político para Mohamed VI

La importancia de las filtraciones no reside únicamente en el volumen de datos sino en el qué de los datos. Jabaroot ha dirigido buena parte de su campaña contra el núcleo del poder marroquí. En filtraciones anteriores difundió información relacionada con personal del Palacio Real, organismos estatales y altos funcionarios.

Las últimas publicaciones adquieren además una dimensión política adicional al vincularse con la crisis migratoria de Ceuta. El grupo asegura disponer de documentación interna que demostraría la participación de estructuras estatales marroquíes en la coordinación de movimientos migratorios hacia la frontera española, una acusación extremadamente sensible que Rabat rechaza.

Expertos en ciberseguridad consideran que el caso ya no puede analizarse únicamente como una simple filtración de datos. La magnitud de los accesos obtenidos, la variedad de organismos comprometidos y la naturaleza política de los mensajes sugieren una operación de influencia y desgaste estratégico. Además, resulta llamativo que Jabaroot apenas haya mostrado interés por obtener beneficios económicos. A diferencia de muchos grupos criminales, sus acciones han buscado principalmente la exposición pública de información sensible y el daño reputacional contra las instituciones marroquíes.

A día de hoy nadie ha conseguido atribuir de forma concluyente la identidad real de Jabaroot. Rabat sigue señalando hacia Argelia. Los investigadores independientes sostienen que las pruebas públicas siguen siendo insuficientes para demostrar una implicación estatal directa. Entretanto, gana fuerza una tercera hipótesis: la de un antiguo conocedor del aparato de seguridad marroquí que habría convertido el ciberespacio en su campo de batalla particular.