El gobernador departamental advirtió que los efectos negativos del DS 5676 ya se sienten en la economía regional y que, de mantenerse la medida, la Gobernación de Cochabamba no podrá cumplir con el mantenimiento de caminos, una de sus competencias clave.
eju.tv / Video: Radio Fides
Dos días después de haber compartido escenario con el expresidente Evo Morales en la concentración de Ivirgarzama, pese a que el líder cocalero tiene una orden de aprehensión vigente, el gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, se sumó abiertamente a las protestas contra el Decreto Supremo 5676 y exigió al presidente Rodrigo Paz la abrogación de la norma que fija el precio del diésel en Bs 18 para grandes consumidores, al advertir que el rechazo es «totalmente generalizado» en el occidente, los valles y el oriente del país.
«No sólo en el oriente, no sólo en el oriente, claro, con este decreto el oriente es el más azotado, también el valle, estoy seguro también el altiplano boliviano, en ese sentido hay un rechazo totalmente generalizado, ojalá el gobierno en lugar de reprimir, en lugar de detener o procesar, pueda entender la verdadera realidad que tiene el pueblo boliviano con relación a este decreto», enfatizó Loza en conferencia de prensa, al respaldar las movilizaciones que ya se extienden por varias regiones.

El gobernador cuestionó la falta de claridad del Ejecutivo sobre el futuro del decreto, al recordar que en los últimos días han circulado al menos tres versiones distintas desde el propio Gobierno.
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«Algunas autoridades del mismo gobierno, ayer y anteayer, han planteado su posibilidad de anular este decreto, luego el presidente sale y dice que no va a haber modificación, y luego ayer dice que puede haber leves modificaciones. En realidad no tienen una sola decisión», afirmó Loza, al insistir en que la norma no ha sido evaluada en su real impacto.
El gobernador departamental advirtió que los efectos negativos del DS 5676 ya se sienten en la economía regional y que, de mantenerse la medida, la Gobernación de Cochabamba no podrá cumplir con el mantenimiento de caminos, una de sus competencias clave.
«Estoy seguro ni siquiera han evaluado los efectos negativos de este maldito decreto supremo. El Gobierno no tiene otra salida, tiene que entender al pueblo, tiene que escuchar al pueblo, tiene que retroceder», sentenció.
La postura de Loza, que se une con la protesta evista y con los sectores productivos del oriente, profundiza la fractura política en Cochabamba y coloca al gobernador en una posición de abierta confrontación con el presidente Paz.