Suben a 20 las empresas estatales en quiebra técnica, el informe final está en manos del Cosep


“Correcto, son 20 (las empresas en quiebra técnica)” dijo el director de la Oficina Técnica, Pablo Camacho, en entrevista con la periodista Maggy Talavera.

Pablo Camacho, director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública. Foto: RRSS

 

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El número de empresas públicas en quiebra técnica subió de 15 a 20, según el informe final de la Dirección de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública, que ya se encuentra en manos del Consejo Superior para las Empresas Públicas (Cosep), que debe pronunciarse en breve.

“Correcto, son 20 (las empresas en quiebra técnica)” dijo el director de la Oficina Técnica, Pablo Camacho, en entrevista con la periodista Maggy Talavera.

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Camacho manifestó que el Cosep debe aprobar, rechazar u observar el informe, que después debe ser considerado por el gabinete de ministros y el presidente Rodrigo Paz, para pasar a implementar las medidas pensadas destinadas a solucionar “la mentira de la industrialización” que se generó con las empresas estatales.

De acuerdo con un anterior informe, las empresas en quiebra técnica eran 15 de un total de 67, de las cuales solo tres arrojaban utilidades y estas son Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Empresa Nacional de Electricidad (Ende) y la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

El director indicó que se utilizó una metodología internacional para evaluar a las empresas, proceso en el que se hicieron “descubrimientos de terror”.

Entre esos citó, por ejemplo, una deuda impositiva de más de 8.100 millones de bolivianos, que, además, no figura en los balances, lo cual se constituye en un delito. También hay deudas, dijo, a la Gestora y a los proveedores.

“Nuestro análisis ya está listo, es detallado, se cuenta con un equipo reducido, muy comprometido hasta lograr completar el modelo (de evaluación)”, agregó.

Señaló que existía la necesidad de mantener a esas empresas deficitarias para “continuar con la mentira del éxito que fue un fracaso”.

Mencionó, por ejemplo, que la empresa San Buenaventura contaba con 14 años de gracia en su contrato de capital, lo que significa que durante ese tiempo no pagó ni un solo centavo de su deuda. Así también salieron recursos de las Reservas Internacionales Netas (RIN) para financiar a este tipo de firmas.