El fin de semana se conoció la muerte de un hombre que murió con 23 disparos. La Policía presume de un ajuste de cuentas del cual nadie quiere aportar datos.
eju.tv / Video: Bolivia TV
Luego de la muerte violenta de un hombre con 23 disparos en el municipio de Entre Ríos, Cochabamba, la fuerza anticrimen presume que el caso está vinculado al narcotráfico y que el mensaje de los responsables del crimen no es intimidar, sino quitar la vida.
«Muchas de las víctimas de estos hechos de violencia están vinculadas con el narcotráfico, ingresar a una organización criminal de este tipo implica riesgos, si no les cumplen un negocio que tienen, estas son las consecuencias, los mensajes son claros: no son intimidarles, sino quitarles la vida», explicó el director de la fuerza anticrimen de Cochabamba, Erick Peralta.
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La Felcc investiga el asesinato de un hombre de 34 años, quien murió con 23 impactos de bala en la población de Río Blanco, municipio de Entre Ríos. La Policía presume un posible ajuste de cuentas, debido a que la víctima contaba con antecedentes vinculados al narcotráfico.
Los investigadores manejan la hipótesis de que en el ataque fueron utilizadas al menos dos armas de fuego, debido a la cantidad de impactos y casquillos encontrados en el lugar.
Los peritos llevan a cabo las pesquisas para esclarecer los hechos, pero reconocen las dificultades por el silencio de los testigos e involucrados, que temen correr la misma suerte que las víctimas.
«Hay lugares inaccesibles que por más que tengamos toda la voluntad y tecnología, si no existe predisposición de las personas de constituirse como víctimas o aportar a la investigación, ni aquí ni en otro lado se podrá esclarecer un caso», sostuvo el director de la Felcc de Cochabamba.
