Analista advierte ‘días difíciles’ para la Policía ante delincuencia y conflictividad social


El coronel Rubén Barrientos sostuvo que el nuevo mando deberá responder al incremento de hechos delictivos y, al mismo tiempo, contar con capacidad operativa para enfrentar eventuales bloqueos y movilizaciones.

eju.tv / Video: LHP

El nuevo mando de la Policía Boliviana tendrá que enfrentar un escenario que combina el incremento de hechos delictivos con una conflictividad social que puede volver a poner a prueba la capacidad operativa de la institución, advirtió el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Rubén Barrientos.



El exjefe policial sostuvo que la institución del orden necesita contar con una estructura de mando capaz de responder tanto a los problemas de seguridad ciudadana como a situaciones que puedan afectar la circulación y el normal desarrollo de las actividades en el país.

Barrientos puso como ejemplo los bloqueos de carreteras y sus efectos sobre otras regiones. “Cualquier obstáculo que puedan poner o que pueda paralizar una carretera paraliza todo el país”, afirmó. En ese escenario, consideró que el comandante general y sus principales mandos deben tener capacidad suficiente para tomar decisiones y movilizar los recursos disponibles. “Tiene que tener esa capacidad de mando y de reconocimiento”, sostuvo.

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La preocupación por la conflictividad se suma al problema que Barrientos identificó como la principal prioridad de la institución, que es la criminalidad. “El problema principal en este momento es la ola delictiva”, señaló el experto en temas de seguridad.

Anterior encuentro entre la Policía y sectores movilizadosLa Policía tuvo un rol esencial durante los 53 días de bloqueos. Foto: EFE

Según explicó, la actividad delictiva presenta características diferentes según la región, con focos identificados en Santa Cruz, el Chapare cochabambino, Beni, Pando y algunas otras regiones fronterizas.

La Policía, por tanto, deberá enfrentar dos demandas simultáneas; por un lado, mantener la capacidad de prevención e investigación frente al delito y, por otro, responder a eventuales situaciones de alteración del orden público dentro de las competencias que establece la normativa.

Para Barrientos, el liderazgo del nuevo mando será determinante en ese escenario. Los comandantes deben conocer sus regiones, pero también tener reconocimiento dentro de la institución y capacidad para conducir a sus efectivos.

El jefe policial también reclamó que el nuevo comandante administre adecuadamente los recursos humanos y materiales de la institución y sea capaz de traducirlos en respuestas concretas ante los problemas que enfrenta la población. “Esperemos que el nombramiento de este comandante y nos tape la boca a todos, sea un buen administrador de los recursos de la Policía, humanos, y que le ponga respuestas a estas interrogantes y soluciones a los problemas que hay”, afirmó.

En consecuencia, Barrientos señala que el cambio de mando policial se produce en un momento en que la institución no solo debe reorganizar su estructura interna, sino demostrar capacidad de respuesta frente a una criminalidad creciente y a un escenario de conflictividad social que todavía permanece abierto.