El caso del desfalco al Banco Unión tiene otros sentenciados además de Juan Pari


Otras cuatro personas vinculadas al caso recibieron condenas, mientras que el resto de los acusados fue absuelto.

Por: eju.tv / Video: Que No Me Pierda

Un juzgado de La Paz dictó una sentencia de 22 años y seis meses de cárcel para Juan Pari, el principal acusado por el desfalco del Banco Unión. El exfuncionario de la entidad estatal no fue el único condenado por este caso, según el informe de la Fiscalía.



«De los 17, el señor Miguel Antezana Salgueiro por la comisión de legitimación de ganancias ilícitas a 10 años de privación de libertad. Se tiene al señor Jorge Mercado Peralta condenado también por este tipo penal, pero en el grado de facilitador, a cuatro años de privación de libertad», indicó el fiscal Walter Lora a la red UNO.

Además, detalló que otros dos sentenciados son «Nelson Quisbert y Romel Paredes por el delito de receptación de delitos de corrupción a tres años de privación de libertad, todos en el penal de San Pedro» de La Paz.

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Juan Pari en una de las fotografías antes de una fiesta. / Foto: RRSS
Juan Pari en una de las fotografías antes de una fiesta. / Foto: RRSS

Estas personas eran parte del entorno de Parí y tuvieron varios grados de participación en el  caso, entre ellos la creación de empresas fachada para lavar el dinero robado.

El resto de las personas enjuiciadas «fueron absueltas por el tribunal», explicó la autoridad del Ministerio Público.

Caso

Juan Franz Pari Mamani fue procesado por enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado, favorecimiento al enriquecimiento ilícito, delitos financieros y asociación delictuosa.

Según la investigación, Pari era jefe de operaciones cuando sustrajo dinero de la entidad entre 2016 y 2017 por un monto superior a 37 millones de bolivianos.

La Fiscalía Departamental de La Paz presentó en julio de 2022 la acusación formal contra Pari dentro de este caso y solicitó una sentencia condenatoria, además de la confiscación de los bienes obtenidos de forma ilícita.

El acusado tenía acceso al sistema informático de la entidad, pero además pudo retirar dinero de forma personal de las bóvedas para un cajero rural que no existía.