Milenio: Seis riesgos que pueden hacer naufragar el programa financiero de Bolivia con el FMI


La Fundación advierte que uno de los principales desafíos será ejecutar un ajuste fiscal severo durante 2027 y 2028. Si bien en 2026 el elevado déficit fiscal será cubierto principalmente con recursos externos, posteriormente será necesario reducir de manera drástica el gasto estatal. Un fracaso en este proceso podría llevar nuevamente al financiamiento del déficit mediante el Banco Central de Bolivia (BCB), con el consiguiente riesgo de mayor emisión monetaria e inflación.

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Imagen ilustrativa: Informe Exclusivo

 

 



Fuente: ANF / La Paz

 

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La aplicación del programa financiero acordado entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) enfrenta al menos seis riesgos críticos que podrían comprometer sus objetivos de estabilización económica, según el Informe de Milenio de agosto de 2026, elaborado por la Fundación Milenio.

El documento advierte que uno de los principales desafíos será ejecutar un ajuste fiscal severo durante 2027 y 2028. Si bien en 2026 el elevado déficit fiscal será cubierto principalmente con recursos externos, posteriormente será necesario reducir de manera drástica el gasto estatal. Un fracaso en este proceso podría llevar nuevamente al financiamiento del déficit mediante el Banco Central de Bolivia (BCB), con el consiguiente riesgo de mayor emisión monetaria e inflación.

El segundo riesgo está relacionado con los costos políticos y sociales del ajuste. La reducción del gasto puede generar resistencia y conflictividad, por lo que, según Milenio, el éxito del programa dependerá de la capacidad del Gobierno para construir consensos y acuerdos institucionales que permitan sostener las reformas.

Otro factor crítico es la escasez de dólares en el sistema financiero. El informe señala que la estabilización cambiaria requiere garantizar la disponibilidad efectiva de divisas en los bancos comerciales al tipo de cambio oficial. De no ocurrir, persistirá la presión sobre el mercado paralelo y podría frustrarse el proceso de unificación cambiaria.

A esto se suma el elevado circulante de bolivianos acumulado durante años de emisión monetaria. La Fundación Milenio considera que este excedente constituye un riesgo porque, ante un deterioro de las expectativas, podría trasladarse rápidamente hacia la compra de dólares y los precios, aumentando las presiones inflacionarias.

El quinto desafío es la liberalización de las tasas de interés. El retiro de los límites a las tasas activas y de los cupos de crédito sectorial deberá realizarse gradualmente. Una liberalización brusca podría encarecer los préstamos y generar dificultades de pago entre quienes se endeudaron bajo condiciones crediticias artificialmente baratas.

Finalmente, el informe identifica la dependencia de combustibles importados como una vulnerabilidad estructural. El descenso de la producción nacional de gas y líquidos asociados aumenta la exposición de Bolivia a variaciones de precios internacionales y problemas logísticos.

El programa, anunciado el 29 de julio de 2026, contempla un acuerdo de 36 meses bajo el Servicio Ampliado del FMI por aproximadamente 1.900 millones de dólares. El objetivo es movilizar, además, recursos de otros organismos multilaterales hasta alcanzar un paquete de al menos 5.000 millones de dólares.

Para Milenio, la sostenibilidad del programa dependerá de que el ajuste fiscal, la estabilización cambiaria y monetaria y las reformas estructurales puedan avanzar sin profundizar la conflictividad social ni deteriorar la protección de los sectores más vulnerables.