El sector afirma que, tras los 53 días de bloqueos, pasó de las filas en las carreteras a las filas en las estaciones de servicio. Sectores productivos dieron 5 días al Gobierno para responder a demandas.

El transporte cochabambino no logra recuperarse de los efectos de los 53 días de bloqueos y enfrenta ahora un nuevo problema: el desabastecimiento de diésel y el incremento de los costos.
“No estamos pudiendo salir a flote”, afirmó el presidente de la Cámara Departamental de Transporte de Cochabamba, Luis Jiménez, al referirse a la situación económica que atraviesa el sector.
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Explicó que, una vez levantados los bloqueos, la primera tarea fue atender a las personas que permanecían varadas durante 53 días. Se brindó asistencia médica gratuita y se priorizó la atención de las necesidades humanas.
Después, el sector buscó apoyar a las empresas más pequeñas. Sin embargo, la falta de combustible volvió a convertirse en un obstáculo.
“Pasaron de las filas en el bloqueo de caminos a las filas en las estaciones de servicio”.
La crisis de combustibles y el incremento de costos están entre las principales preocupaciones de los sectores empresariales, productivos, industriales y de transporte de Cochabamba.
Jiménez afirmó que el impacto del desabastecimiento ya se siente en la economía departamental, tanto por las dificultades para acceder al combustible como por el incremento de precios.
“El empresariado cochabambino, los distintos sectores productivos y, en general, la población está sintiendo el efecto que está provocando el desabastecimiento de combustible”, afirmó.
Ante este escenario, los principales sectores representativos del departamento plantearon cinco demandas al Gobierno nacional, emitieron un mandato productivo de Cochabamba.
EL PRECIO El primer pedido está relacionado con el decreto supremo que establece el precio del diésel.
Los sectores demandan que la norma sea corregida y que los actores afectados participen en su reglamentación.
Jiménez aseguró que enviaron notas para ser incluidos en ese proceso, pero que hasta ahora no obtuvieron respuesta.
También cuestionó el costo del combustible en Bolivia en comparación con países vecinos.
“Como dicen, hay que sincerar el precio, pero también tiene que ser accesible, competitivo, con relación al precio de Suramérica”.
PARA TODOS LOS DEPARTAMENTOS El segundo pedido plantea garantizar el abastecimiento de combustible en los nueve departamentos y evitar soluciones que sean únicamente regionales.
Jiménez cuestionó que YPFB publique información detallada sobre el abastecimiento en algunos lugares, como Santa Cruz, mientras que otros departamentos no cuentan con el mismo nivel de información.
“No entendemos por qué no en el resto del país. Nosotros también necesitamos certezas, información clara de cuánto nos están distribuyendo”.
Para el transporte, conocer cuánto combustible se distribuye permitiría tener mayor certeza sobre la disponibilidad y planificación de sus actividades.
LA REFINERÍA El tercer pedido de los sectores cochabambinos es activar la capacidad de refinación y garantizar el uso efectivo de la refinería Gualberto Villarroel, situada en Cochabamba.
La demanda se plantea en medio de la crisis de abastecimiento que afecta al transporte y a las actividades productivas.
ACUERDOS CON EL FMI Los sectores también exigen transparentar los compromisos de financiamiento externo asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El pedido contempla que se hagan públicos los requisitos, metas y condiciones vinculados con estos compromisos.
Jiménez explicó que esta demanda surgió debido a las diferencias entre las declaraciones de algunas autoridades respecto a los requisitos planteados por el organismo internacional.
SEGURIDAD ENERGÉTICA El quinto pedido es la instalación inmediata de una mesa nacional de seguridad energética, con participación de los sectores productivos y del transporte.
La propuesta busca establecer un espacio permanente de seguimiento al abastecimiento de combustibles, los precios y la logística.
“Pedirles que se dejen ayudar. La verdad es esa, queremos ayudar. Si al Gobierno le va bien, a nosotros nos va mejor”.
Los sectores productivos y de transporte enviaron notas a diferentes instancias del Gobierno nacional y esperan que las autoridades lleguen a Cochabamba para abordar la situación.
“Ojalá que las autoridades se acerquen a nosotros, que lleguen a Cochabamba. Han llegado a Santa Cruz, están en La Paz, han llegado a otros departamentos; ¿por qué no al nuestro?”.
El plazo otorgado al Gobierno para responder al mandato productivo de Cochabamba está próximo a cumplirse.
Los diferentes sectores volverán a reunirse el martes 8 de septiembre para evaluar la respuesta del Ejecutivo y definir las acciones que asumirán.
Jiménez anticipó que las medidas de presión podrían asumir diferentes formas, aunque descartó los bloqueos debido al estado de excepción y porque una medida de ese tipo terminaría afectando al propio transporte.
“Se pueden hacer protestas de distintas formas; ese va a ser nuestro camino. No se pueden hacer bloqueos (por el estado de excepción), porque además sería perjudicar a nuestro sector”.
