El exjugador de Blooming tiene el paladar celeste académico y hace una evaluación de lo que pasa en la actualidad el equipo de sus amores
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El excampeón con Blooming de 1984 y varias veces subcampeón nacional analiza el presente del conjunto académico y apunta a la responsabilidad de la dirigencia, el cuerpo técnico y los jugadores por la etapa irregular que atraviesa la institución celeste.
Llegó a los 17 años a Blooming, proveniente de la Academia Tahuichi, y muy rápido se ganó la titularidad en un equipo pesado, donde militaban Eduardo Terrazas, Néstor Vaca, Miguel Ángel Noro, Milton Melgar, Juan Carlos Sánchez, David Paniagua, entre otros.
Iver Valladares es una voz autorizada para hablar de Blooming. El exlateral y zaguero central disputó tres ediciones de la Copa Libertadores con la academia, en 1983, 1984 y 1985, y conoce de cerca las exigencias que implica vestir la camiseta celeste.
Hoy observa con preocupación el presente del equipo. Considera que Blooming perdió solidez y que sus actuaciones no están a la altura de lo que demanda su historia.
“Se convirtió en un equipo vulnerable, incluso jugando como local, y eso es preocupante. Blooming necesita recuperar su identidad y encontrar respuestas futbolísticas para revertir esta situación”, sostuvo.
Para Valladares, el problema no se limita exclusivamente al actual cuerpo técnico. Considera que existe una responsabilidad compartida y cuestiona, en términos generales, el manejo dirigencial que existe en el fútbol boliviano.
“Erwin Sánchez llegó para corregir y buscar consolidar un equipo que estaba golpeado por diferentes motivos, que son de conocimiento público. Creo que está en esa tarea. El hincha exitista quiere ver ganar a su equipo, pero esto no es fácil”, explicó.
Sin embargo, Iver también puso el foco en el rendimiento individual de varios integrantes del plantel y fue contundente al señalar que ciertos jugadores no han respondido a las expectativas.
“Los futbolistas también tienen responsabilidad. Creo que algunos no están a la altura para defender esta camiseta. Esto merece una evaluación de la comisión de fútbol, una tarea complicada porque el torneo está avanzado y ya no existe margen para el error”, disparó.
Ante la consulta sobre si Mauricio Soria, entrenador que armó el plantel a principios de temporada y posteriormente presentó su renuncia, también tiene responsabilidad por el momento que atraviesa Blooming, Valladares prefirió dejar ese análisis para después.
A su criterio, el momento exige soluciones inmediatas y no una búsqueda de culpables.
“No podemos quedarnos buscando culpables; hay que encontrar respuestas y solucionar los problemas que tiene el equipo”, enfatizó.
El ahora entrenador de fútbol entiende que, por lo general, los malos resultados terminan apuntando directamente al director técnico, pero considera que una evaluación seria debe abarcar también a los futbolistas que fueron contratados para defender la camiseta de Blooming.
“Ellos no son los únicos culpables, porque fueron contratados por alguien. Ahí entra en contexto quiénes los trajeron: la comisión de fútbol y los dirigentes”, remarcó.
Valladares manifestó que un club de la dimensión de Blooming debería contar con una plantilla mucho más competitiva, con alternativas de similar nivel en cada posición.
“Considero que un grande como Blooming debería tener dos jugadores del mismo nivel por puesto. Seguramente eso implica una planilla elevada, pero el club requiere otro tipo de visión”, manifestó.
En esa línea, cuestionó que la clasificación a Copa Sudamericana se haya convertido prácticamente en el principal objetivo institucional.
“Hoy en día, el hincha prácticamente se contenta con una clasificación a la Sudamericana porque eso es lo que ofrece en su discurso la dirigencia. Blooming debería buscar Copa Libertadores. Desde arriba es un discurso mediocre”, sentenció.
