La cifra representa un incremento de 8% respecto a 2024, pero corresponde a un escenario hipotético en el que toda la producción potencial de hoja de coca se destinara a la elaboración ilícita de cocaína.

El potencial máximo estimado de producción de cocaína en Bolivia llegó a 427 toneladas en 2025, frente a las 394 toneladas calculadas para 2024, lo que representa un incremento de 8%, según el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2025 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
La estimación se obtiene a partir de la superficie cultivada con coca, la producción potencial de hoja secada al sol y factores de conversión de coca a cocaína. Para 2025, UNODC calculó una producción potencial de 79.810 toneladas de hoja de coca y, sobre esa base, estimó el potencial máximo de 427 toneladas de cocaína.
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El cálculo se distribuye entre las regiones productoras. Los Yungas de La Paz representan un potencial estimado de 195 toneladas, el Trópico de Cochabamba 226 toneladas y el Norte de La Paz 6 toneladas. En términos regionales, el mayor incremento corresponde al Trópico, donde el potencial pasó de 184 a 226 toneladas, un aumento de 22%.
Sin embargo, el propio informe establece una advertencia que resulta central para interpretar el dato: las 427 toneladas no significan que Bolivia haya producido esa cantidad de cocaína en 2025.
Potencial de producción de cocaína en Bolivia, 2025 ™
El organismo internacional plantea ese resultado bajo el supuesto de que toda la producción de hoja de coca estuviera destinada a la elaboración ilícita de cocaína. Además, señala que el cálculo utiliza factores de rendimiento provenientes del estudio realizado en 2020 y estimaciones anteriores sobre el contenido de cocaína de la hoja y la eficiencia de los laboratorios.
El reporte presenta, además, dos escenarios alternativos. Si se descuentan las 22.000 hectáreas de las Zonas Autorizadas de Producción establecidas por la Ley 906, el potencial estimado se reduce a 176 toneladas. Si, en cambio, se descuenta del total de producción la hoja comercializada en los mercados autorizados, el cálculo llega a 275 toneladas.
La diferencia entre estos escenarios muestra por qué el dato debe ser presentado como una estimación de potencial, y no como una medición de cocaína efectivamente producida. El propio documento señala que un dato preciso y actualizado dependerá de nuevos estudios técnicos sobre los factores de eficiencia de producción de cocaína.
El incremento del potencial estimado coincide con el aumento de la superficie cultivada con coca. En 2025 Bolivia registró 36.400 hectáreas, 7% más que en 2024. El crecimiento se concentró en el Trópico de Cochabamba, donde la superficie aumentó 22%, de 14.275 a 17.471 hectáreas.
