Con esta oferta, el Beni concreta una alternativa de importación directa desde Brasil, lo que podría aliviar la presión sobre el sector productivo y sentar un precedente para otras regiones que enfrentan la misma crisis.
En un anuncio que abre una puerta concreta a la solución del desabastecimiento de combustible en el oriente boliviano, la empresa brasileña Dislub Equador informó que tiene disponibles más de dos millones de litros de diésel libre de impuestos destinados a Bolivia, en el marco de las gestiones impulsadas por el gobernador del Beni, Jesús Egüez Rivero, para fortalecer la cooperación con Brasil y generar alternativas de abastecimiento para el sector productivo y la población beniana.
«Tenemos 2.000.000 de litros en Porto Velho sin impuestos de Brasil que están destinados a Bolivia. Cualquiera que quiera comprar puede llamar a nosotros y comprar. Entonces, tenemos la condición de atender toda la demanda de diésel de Beni, Pando y tal vez algunas otras regiones de Bolivia con tranquilidad», enfatizó el representante de Dislub Equador durante una conferencia de prensa en Guayaramerín.
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El empresario destacó que la operación puede realizarse con pago en moneda boliviana, lo que facilita los mecanismos de importación y elimina la necesidad de recurrir a dólares.
«Dentro de Mercosur, los países ya tienen acuerdos de pago en moneda local. Ustedes pagan en bolivianos aquí, los bancos centrales se abren y yo recibo en reales en Brasil. Eso se queda mucho más fácil, mucho más rápido y mucho más barato para todos», explicó.
La empresa también aclaró que, aunque la importación esté a cargo de los grandes contribuyentes (GRACOS), es importante que la ANH no pierda el control del proceso para garantizar la calidad del carburante.
«Comprendemos que es importante para la ANH no perder el control, porque es necesario tener el control para garantizar la calidad», señaló el representante, al subrayar que la articulación con la Gobernación del Beni es el primer paso para demostrar que «sí se puede» resolver la crisis de combustible.
Con esta oferta, el Beni concreta una alternativa de importación directa desde Brasil, lo que podría aliviar la presión sobre el sector productivo y sentar un precedente para otras regiones que enfrentan la misma crisis.
