La estabilidad cambiaria dependerá de la capacidad del Gobierno nacional para generar divisas de forma sostenible.
Por Fernanda Lima

El presidente Rodrigo Paz y el representante del Fondo Monetario Internacional Nigel Clarke. Foto: Archivo
Fuente: La Razón
Expertos en economía señalaron que el financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) puede fortalecer las Reservas Internacionales Netas (RIN) y contribuir a estabilizar el tipo de cambio del dólar en el país.
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No obstante, advirtieron que alcanzar la estabilidad cambiaria dependerá de la capacidad del Gobierno para generar un ingreso sostenido de divisas mediante mayores exportaciones, inversión extranjera y la recuperación de la confianza en el país.
El 29 de julio, el Gobierno confirmó que alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el FMI para un programa de financiamiento de 36 meses por $us 1.900 millones, bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF).
Durante su participación en el foro económico de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), realizado el 4 de septiembre, el presidente Rodrigo Paz afirmó que el acuerdo que se negocia con el FMI tendrá entre sus principales objetivos estabilizar el mercado cambiario y aliviar la escasez de dólares que enfrenta Bolivia.
“Este acuerdo con el Fondo (…) será para estabilizar, apoyar y ayudar a estabilizar lo que significa el dólar”, afirmó Paz entonces.
Apoyo
Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, un mayor ingreso de dólares al país incrementará la oferta en el mercado y ayudaría a reducir la presión sobre el tipo de cambio.
“Siempre que esa oferta sea consistente con la demanda y sostenible en el tiempo”, advirtió.
Indicó que el apoyo financiero del FMI, más que una solución permanente, serviría como una potente señal para que otros organismos, como el Banco Mundial (BM), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), puedan sumarse a este respaldo y aumentar la liquidez de divisas, al fortalecer las Reservas Internacionales Netas del Banco Central de Bolivia (BCB).
“Si el tipo de cambio se estabiliza a corto plazo y se controla la inflación, si se garantiza la seguridad jurídica y se recupera la confianza en el país, sería de esperar que muchísimos más dólares ingresen de forma sostenida por mayores exportaciones del sector privado, por la captación de inversión extranjera directa y la repatriación de capitales que salieron del país por la incertidumbre. Eso sí ayudaría a estabilizar definitivamente el tipo de cambio”, aseguró Rodríguez.
Disponibilidad
De acuerdo con el economista Fernando Romero, el país enfrenta una restricción cambiaria generada por la reducción de las exportaciones de hidrocarburos, la disminución de las reservas y otros desequilibrios externos, reconocidos por el propio FMI.
En este contexto, señaló que los recursos del financiamiento pondrían a disposición del BCB y del sistema financiero un colchón financiero para atender obligaciones externas y la demanda legítima de dólares. “Esto puede reducir la presión sobre el mercado cambiario y disminuir los incentivos para acudir al mercado paralelo. También puede mejorar las expectativas de empresas, bancos, importadores e inversionistas respecto a la disponibilidad futura de dólares”, detalló.
No obstante, advirtió que los $us 1.900 millones del crédito no deben interpretarse como un monto que ingresará de una sola vez al mercado cambiario, pues el acuerdo contempla un programa de 36 meses, sujeto a la aprobación del Directorio del FMI y al cumplimiento de acciones previas.
“Su impacto dependerá del calendario de desembolsos, de la política monetaria y cambiaria y del uso de los recursos”, afirmó.
RIN
A agosto de 2026, el Gobierno reportó $us 4.399 millones de Reservas Internacionales Netas (RIN) y divisas por $us 1.138 millones. Al respecto, Romero sostuvo que los nuevos recursos podrían representar un refuerzo importante para ambos activos.
“La clave es que las divisas adicionales aumenten la oferta sostenible de dólares y no simplemente financien temporalmente una demanda que continúa creciendo”, aseguró Romero.
A ello, Rodríguez añadió que contar con un tipo de cambio estable es importante para toda economía, porque reduce la incertidumbre en las transacciones.
Explicó que, si la tendencia es hacia el alza, puede generar expectativas inflacionarias, afectar a las familias por la pérdida de su poder adquisitivo y elevar los costos de las empresas.
También dijo que un tipo de cambio estable favorecería al comercio exterior por su previsibilidad, siempre y cuando la estabilidad cambiaria no implique una intervención directa del Gobierno o del BCB para mantenerlo fijo, como ocurrió durante 15 años en el país.
“Lo que hay que hacer es crear condiciones para que el tipo de cambio real se sustente en una mayor generación de divisas, nunca en el control del comercio exterior. Eso sería un ‘pecado capital’”, recomendó.
Acciones
En tanto, el analista económico Ramiro Cavero señaló que, para lograr una estabilidad cambiaria, la primera acción del Gobierno debe ser poner los recursos a disposición de los ahorristas, lo que permitiría dinamizar el movimiento de divisas y recuperar la confianza en el país.
“Cuando los dólares se devuelven y se ponen a disposición de los ahorristas, mucha gente va a volver a llevar dólares a la banca, va a traerlos de afuera y va a haber un tipo de cambio estable, no como ahora, donde la gente va a comprar y vender. Para eso debería servir el dinero del Fondo”, sostuvo.
Otra medida, según Cavero, es estabilizar el tipo de cambio para evitar saltos bruscos de precios que podrían generar inflación y desestabilizar la economía. Esto se podría lograr mediante la instauración de un mecanismo similar al bolsín cambiario, una herramienta que durante décadas fue utilizada para la venta de dólares y la determinación del tipo de cambio oficial en el país.
“Claramente, el mecanismo del Banco Central ha fracasado rotundamente y deberían volver a un sistema como era el bolsín, que funcionó durante muchísimos años y muy bien. Era un sistema donde no dejabas el tipo de cambio al libre mercado. El BCB dejaba que variara, pero intervenía para que las variaciones no fueran importantes ni muy altas. Eso te daba certidumbre”, explicó.
Inversiones
Como última medida, Cavero señaló que, para generar una disponibilidad sostenible de divisas, el Gobierno debe fortalecer las actividades económicas que garanticen un mayor ingreso de dólares al país, como las exportaciones, el turismo y las inversiones.
Detalló que, para atraer más inversiones, es necesario que Bolivia modifique algunos artículos de la Constitución Política del Estado (CPE) vinculados al arbitraje internacional. “Fundamentalmente, se debe permitir el arbitraje internacional.
Ese es quizás el cambio más importante en la Constitución para atraer inversiones. La Constitución tiene un sesgo antiinversionista; prefiere que todo sea del Estado, pero hoy el Estado tiene que permitir que el sector privado invierta en temas como la exploración de pozos, yacimientos mineros y energía eléctrica”, aseguró.
Asimismo, Cavero resaltó la necesidad de que el Gobierno aproveche los recursos del FMI para realizar cambios estructurales en el país y recuperar la confianza, en lugar de intentar solucionar únicamente problemas de corto plazo.
“Si te prestas para atraer combustible, lo único que estás logrando es patear la pelota. Tienes que prestarte para hacer los cambios estructurales, para que la inversión llegue y las exportaciones empiecen a mejorar”, señaló.
Fuente: La Razón
