En los primeros días de intervención se registraron numerosas irregularidades en el despacho y comercialización de carburantes en diferentes regiones del país.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, informó este lunes que se bloqueó la carga de combustible a 700 motorizados y se detectó el desvío de carburantes en una estación de servicio de La Paz, donde incluso se vendía la gasolina a ocho bolivianos.
Sobre el desvío de diésel, la estación de servicio involucrada en la desaparición de los 37.000 litros quiso justificar la merma con ajustes contables que no coincidían con los volúmenes despachados desde la planta de Senkata.