Luego del empate 1-1 ante Universitario, en el estadio Tahuichi, el entrenador de Blooming cuestionó los insultos que recibió desde un sector de las graderías y respondió con dureza a los aficionados que lo increparon durante el partido.
“Quiero devolver el piropo a los hinchas que están detrás del banco y que todo el tiempo me tratan de ‘hijo de put@’. Mi madre no tiene nada que ver con esto”, manifestó Sánchez, visiblemente molesto por los constantes reclamos.
El entrenador continuó con su descargo y respondió a quienes lo increpaban desde las graderías. “Pero si yo soy todo eso que me dicen, ellos son el triple. No valen un carajo”, expresó, utilizando términos que fueron censurados.
Sánchez también se refirió a la posibilidad de que un sector de la hinchada pida su salida del club. “Por ahí ya quieren otro entrenador… Yo no tengo ningún problema en salirme”, afirmó el técnico celeste.
Sin embargo, el estratega fue más allá y desafió a los aficionados que, según su versión, lo insultan durante los partidos. “Pero lo que ellos me dicen, se los devuelvo el triple. Ellos saben dónde vivo, dónde paro todos los días y, si son tan ‘hombresitos’, estamos ahí”, sostuvo.
El entrenador insistió en que los reclamos deberían realizarse de frente y no desde las graderías. “Que hablen, que griten, que digan lo que quieran… pero de frente. No sean maric*s”, remarcó durante sus declaraciones.
Las palabras de Sánchez se produjeron después de un empate que dejó a Blooming con la necesidad de seguir sumando en el torneo. El equipo celeste deberá enfocarse ahora en sus próximos compromisos, mientras continúa la presión sobre el cuerpo técnico.
