Entra en vigencia la ampliación del estado de excepción, militares y policías custodian algunas carreteras


El pasado jueves, la Asamblea Legislativa, por mayoría, aprobó la solicitud del Gobierno de ampliar el estado de excepción ante el riesgo del retorno de la conflictividad y los bloqueos de carreteras.

Efectivos policiales en el puente Parotani. Foto: Opinión

 

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Una vez que ayer, 18 de septiembre, concluyó el estado de excepción dictado el 20 de junio, este sábado entra en vigencia la ampliación de esta medida que se extenderá por 90 días.

En el marco de esta disposición, efectivos militares y policiales se encuentran en el puente Parotani, en la ruta que conecta Cochabamba con el occidente del país, según reportó el portal de Opinión.

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Así también, la Policía Boliviana informó que, en coordinación con las Fuerzas Armadas (FFAA), desplegó aproximadamente 500 efectivos en diferentes puntos de la carretera Cochabamba–Oruro, con el objetivo de reforzar los controles y la presencia institucional.

“Estas acciones forman parte de las Operaciones Conjuntas ‘Bolivia Unida’, orientadas a garantizar la libre transitabilidad y preservar la seguridad de la población”, señaló la institución verde olivo, mediante sus redes sociales.

El pasado jueves, la Asamblea Legislativa, por mayoría, aprobó la solicitud del Gobierno de ampliar el estado de excepción ante el riesgo del retorno de la conflictividad y los bloqueos de carreteras.

Un día después, el mandatario Rodrigo Paz agradeció a los parlamentarios la aprobación de la medida, y dijo que esta permitirá actuar con mayor dureza sobre todo contra algunas “mafias” que quieren desestabilizar el país.

“No puede ser que unos cuantos maleantes del pasado que dejaron que entre el narcoterrorismo y nos haga daño como una imagen (…)  Nuestras autoridades tienen que estar firmes para luchar contra ese flagelo”, señaló en un acto en la ciudad de Santa Cruz.

No obstante, diversos sectores sociales y políticos cuestionan la medida y advierten sobre el riesgo de criminalizar la protesta, mientras que grupos oficialistas y aliados defienden su necesidad para frenar la conflictividad.