La carrera contrarreloj de Zapatero para explicar el origen de sus joyas: escribió a Arabia Saudí en junio y volvió a hacerlo en agosto, pero la confirmación nunca llegó


El expresidente envió una primera carta a la Casa Real saudí un día antes de declarar ante el juez para que confirmase que las alhajas fueron un regalo personal del rey Abdalá y, ante la falta de respuesta, volvió a escribirle en agosto sin llegar a conseguir el aval que buscaba.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y las dos cartas enviadas a Arabia Saudí (EFE / Infobae)El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y las dos cartas enviadas a Arabia Saudí (EFE / Infobae)

Fuente: Infobae

PorClara Arias



José Luis Rodríguez Zapatero ya había puesto las máquinas a funcionar cuando el 17 de junio se sentó ante el juez José Luis Calama para declarar por el ‘caso Plus Ultra’. El día anterior, el expresidente había enviado a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid una petición a la Corte Real saudí: quería que confirmase que las joyas encontradas meses después en la caja fuerte de su despacho eran, como sostiene ahora, un regalo personal del entonces rey Abdalá Bin Abdulaziz Al-Saud durante su visita oficial a España en 2007. Al día siguiente, ante el magistrado, pidió más tiempo para explicar el origen de las alhajas y aseguró que tendría preparada la documentación en “una semana o diez días”.

La respuesta saudí no llegó en ese plazo. Tampoco en las semanas siguientes. El 12 de agosto, casi dos meses después de aquella primera misiva, Zapatero volvió a mover ficha. Esta vez escribió directamente a la embajadora saudí en España, Haifa bint Abdulaziz bin Mohammed bin Ayyaf Al Muqrin, para informarle de que pretendía recurrir, si el juez lo consideraba necesario, a los mecanismos de cooperación judicial internacional mediante una comisión rogatoria para obtener la información que estaba reclamando.

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La secuencia aparece ahora en la documentación que el expresidente ha entregado al juez, a la que ha tenido acceso Infobae. Y permite reconstruir cómo, durante los meses posteriores a su declaración, intentó obtener de Arabia Saudí una confirmación oficial que respaldase la explicación que finalmente ha dado sobre las joyas. El último movimiento llegó esta semana. Después de que el juez Calama le diese tres días para aportar “toda la documentación” que tuviera en su poder sobre las alhajas, Zapatero presentó finalmente su escrito. No aporta una certificación de la Casa Real saudí, sino las dos cartas enviadas durante el verano y documentación sobre la visita del monarca a España en 2007.

La primera carta: 16 de junio, un día antes de declarar

La fecha de la primera misiva no es un detalle menor. Está firmada el 16 de junio de 2026, justo un día antes de que Zapatero compareciera ante el magistrado en la Audiencia Nacional. La carta presenta versiones en español, inglés, francés y árabe, y comienza con un escrito dirigido a la embajadora saudí en Madrid en el que le pide que traslade “con la mayor celeridad” la comunicación al jefe de Protocolo de la Corte Real de Arabia Saudí

El destinatario de la carta principal es, por tanto, el jefe de Protocolo de la Corte Real saudí. A él se dirige Zapatero para recordar la visita oficial que el rey Abdalá realizó a España los días 18 y 19 de junio de 2007. Según explica, durante aquel viaje y “en el marco de las relaciones entre nuestros dos países”, la Corte entregó “muestras de consideración” de las que fueron objeto él y su entorno

La petición es concreta. Zapatero afirma que, en aquella fecha y en el Palacio de La Moncloa, recibieron “un regalo estrictamente personal” compuesto por tres juegos de joyería de similar estructura, realizados sobre un mismo diseño tradicional y diferenciados por las piedras preciosas: rubíes, esmeraldas y zafiros. Y pide a la Corte que confirme “la veracidad de los hechos referidos”.

La carta, además, está cuidadosamente formulada. Zapatero no pide una valoración de las joyas ni entra en cuestiones tributarias. Solicita que la propia Corte Real confirme que aquel regalo se produjo y ofrece facilitar cualquier información o aclaración que pueda resultar útil.

16 lotes de joyas, relojes y piezas de oro: esto es todo lo que había en la caja fuerte y el despacho de Zapatero. (Infobae España)16 lotes de joyas, relojes y piezas de oro: esto es todo lo que había en la caja fuerte y el despacho de Zapatero. (Infobae España)

Al día siguiente, 17 de junio, el expresidente se enfrentó a las preguntas del juez Calama. La cuestión de las joyas formaba parte de la investigación abierta por el magistrado después de que la Policía encontrase las piezas en el registro de su despacho y una tasación encargada durante la investigación las situase en 1.323.915 euros. El magistrado había abierto una pieza separada para investigar su posible relación con delitos fiscal y de contrabando.

Zapatero decidió entonces no responder sobre las alhajas y pidió más tiempo. Según los audios de su declaración, a los que accedió Infobae, dijo que hablaría de ellas en “una semana o diez días”. La defensa había intentado previamente posponer esa parte del interrogatorio después de conocerse la tasación, pero el juez rechazó la petición. Ese plazo pasó sin que llegase la explicación prometida.

De pedir una confirmación a plantear una comisión rogatoria

El siguiente movimiento documentado de Zapatero se produjo el 12 de agosto. Esta segunda carta ya no está dirigida al jefe de Protocolo de la Corte Real, sino a la embajadora saudí en España. El expresidente comienza recordándole que el 16 de junio ya le había informado de su solicitud para que Arabia Saudí certificase los regalos que, según su versión, recibió del rey Abdalá durante su visita de Estado a España.

Pero el tono de la petición cambia. Zapatero da un paso más y plantea expresamente la posibilidad de recurrir a la vía judicial. En concreto, comunica a la embajadora que pretende solicitar al tribunal competente que active una solicitud formal de cooperación judicial internacional mediante comisión rogatoria para obtener la información que reclama a Arabia Saudí. El propio escrito precisa que ese procedimiento se activaría si el juez lo considera necesario.

Es decir, la estrategia pasa de una primera petición diplomática a la posibilidad de utilizar los mecanismos de cooperación entre autoridades judiciales. La segunda carta no contiene una confirmación saudí ni una respuesta a la primera solicitud. Lo que sí deja por escrito es que Zapatero seguía intentando obtener esa confirmación casi dos meses después de haberla reclamado inicialmente.

La cronología resulta especialmente significativa al cruzarla con el plazo que el propio expresidente había dado ante el juez Calama. Entre la promesa de explicar el origen de las joyas en diez días y la segunda carta a la embajadora transcurrieron varias semanas. Y entre aquella segunda misiva y la entrega de la documentación al juez pasaron todavía más.

De hecho, cuando el instructor volvió a requerir información sobre las alhajas el pasado 21 de septiembre, habían transcurrido aproximadamente tres meses desde aquella declaración. El magistrado dio a Zapatero tres días para aportar toda la documentación que estuviera en su poder y encargó además una nueva pericial gemológica y joyera para analizar individualmente las piezas, su composición, características, antigüedad y posible procedencia.

El viaje de Abdalá a España en 2007

La visita a la que Zapatero vincula las joyas está perfectamente documentada. El rey Abdalá llegó a España en junio de 2007 para una visita de Estado de dos días. La Casa Real española recoge el recibimiento oficial del monarca saudí el 18 de junio de 2007 en el Palacio de El Pardo, donde fue recibido por los reyes Juan Carlos y Sofía y el entonces príncipe Felipe

La Agencia Tributaria ha acordado personarse en la pieza del ‘caso Plus Ultra’ sobre las joyas halladas en el despacho del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, después de que el juez de la Audiencia Nacional que investiga la causa, José Luis Calama, le ofreciera formar parte al considerarla «potencial perjudicada».

Aquella visita tenía además un marcado carácter institucional. En la cena de gala ofrecida esa noche en el Palacio Real, Juan Carlos I destacó que se trataba de la primera visita de Estado de un soberano saudí a España en 26 años y subrayó la relación entre las dos familias reales.

Es en ese contexto en el que el expresidente sitúa ahora la entrega de las joyas. En su primera carta a Arabia Saudí, fechada exactamente 13 años después de aquella visita, recuerda a la Corte Real que el regalo se produjo en La Moncloa y le pide que confirme los hechos. En la segunda, ante la falta de una certificación que aparece en la documentación aportada, anuncia que está dispuesto a buscar esa confirmación mediante cooperación judicial internacional.