Según el World Justice Project (WLP) Bolivia se encuentra en el puesto 142 de 143 en el índice de justicia penal.
Por eju.tv / La Paz / Video: Facebook Rodrigo Paz
Desde Palacio Quemado, el presidente Rodrigo Paz llamó este lunes al Órgano Judicial y a todas las instituciones del país a encarar una cruzada para transformar la justicia, afectada por una crisis institucional que la llevó a ser calificada de forma negativa por organismos como el World Justice Project (WLP), que la ubicaron en el puesto 142 de 143 naciones.
La postura la expresó en el acto de reconocimiento del nuevo fiscal general del Estado interino, Armando Urioste, en Palacio Quemado, en la ciudad de La Paz, a quien también le instó a preparar institucionalmente el Ministerio Público con miras a su transformación integral.
“Quiero, por último, al sistema judicial, a través de su Presidente, al Tribunal Supremo de Justicia, al señor Romer Saucedo, pero también a la Asamblea Legislativa, al Ministerio Público, universidades, colegios profesionales, organizaciones sociales, regiones, ciudadanía, generar esa convocatoria, que se está esperando, para transformar el sistema judicial y creo que este es el momento”, dijo Paz durante su alocución de poco más de nueve minutos.
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Al dirigirse a Urioste, elegido el fin de semana en la Asamblea Legislativa, y al auditorio, Paz mostró sólo una pequeña parte de lo que sucede en el actual sistema judicial donde manda el dinero antes que la ley y la justicia.
Recordó sus días como alcalde de Tarija y contó que entonces vio como familiares de una mujer víctima de violencia “tenían que pagarle el transporte” para que el fiscal vaya a “atender su caso y realice la investigación”.
Pero, además, mencionó, sólo el 0,5% de los procesos que llegaban a la justicia se resolvían, en cambio el resto concluía con un dictamen del juez que ordenaba a la mujer a retornar a su casa y con su agresor, y se repetía el abuso porque “no había fiscalía, no había justicia.
Por este tipo de hechos, que se repiten en el sistema judicial boliviano, el World Justice Project (WLP) ubicó a Bolivia en el puesto 131 de 143 naciones en el Índice de Estado de Derecho, solo por encima de países como Nicaragua, Haití y Venezuela.
En el caso puntual de la justicia penal, el país se encuentra en el puesto 142 de 143, sólo por delante de Venezuela, según datos disponibles a diciembre de 2025.
El índice refleja que los “sistema judiciales en Bolivia están perdiendo terreno frente a los excesos del poder Ejecutivo, con una creciente ingerencia política”, señaló el informe de WLP.
Paz, por su parte, señaló esta jornada que Bolivia tiene “una justicia que actúa solo para perseguir a aquellos que tienen recursos con los cuales puedes extorsionar o buscar sentencias”.
“Eso se tiene que transformar en Bolivia. Eso se tiene que cambiar en el país”, demandó.
Mirando a Urioste, que acaba con la gestión de Roger Mariaca, apartado del cargo por una imputación de tráficos de sustancias controladas, organización criminal y legitimación de ganancias ilícitas, por proteger al narcotraficante Sebastián Marset, Paz señaló que “hoy comienza la tarea” de “recuperar la justicia para los ciudadanos”.
Pero también, dijo, se debe luchar contra el crimen organizado, que es transversal en Bolivia y otras naciones fronterizas, y ahí destacó la participación del país en el Escudo de las Américas, integrado por Argentina, Perú, Colombia, Chile, Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y Ecuador. “Bolivia ya no es más una isla donde el mundo no participaba ni sabía de lo que ocurría y unos cuantos jueces o fiscales ordenaban”, aseguró.
