A 71 años de la última visita de Estado, Kast pone a prueba el acercamiento entre Bolivia y Chile


La agenda de 11 puntos incluye comercio, energía, minería y seguridad fronteriza. La reivindicación marítima, los vehículos robados y el conflicto por la madera boliviana incautada en Chile pondrán a prueba la voluntad de ambos gobiernos de avanzar más allá del gesto diplomático.

eju.tv / Video: MinDef

José Antonio Kast calificó de histórica su visita a Bolivia antes de emprender el viaje que lo llevó este viernes a reunirse con Rodrigo Paz. “Vamos a hacer una visita histórica a Bolivia, ya hemos conversado varias veces. Y tendremos otras visitas históricas con Perú”, afirmó el jueves, al destacar las posibilidades de mejorar las relaciones con los países vecinos. La visita de Estado a la sede de Gobierno es la primera de un presidente chileno desde la realizada por Carlos Ibáñez del Campo en 1955, hace 71 años.



El encuentro tiene un peso que va más allá del protocolo. Bolivia y Chile no mantienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1978, aunque conservan vínculos consulares. La reunión abre una oportunidad para acercar a dos países cuya relación ha estado condicionada por la demanda marítima boliviana y por diferencias que también afectan al comercio y la seguridad fronteriza. El restablecimiento de relaciones diplomáticas es una posibilidad mencionada en el debate público, pero no debe darse por acordado mientras no exista un anuncio oficial.

Comercio y energía, entre los asuntos prioritarios

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El Gobierno boliviano anunció una agenda de 11 puntos que abarca integración comercial, energía, minería, conectividad y pasos fronterizos. El viceministro de Comercio Exterior, Rodrigo Arce, adelantó que se analizarían la interconexión eléctrica, la modernización de acuerdos comerciales, la conectividad digital y alternativas para mejorar el transporte de hidrocarburos desde Arica hacia Bolivia.

La agenda responde a necesidades concretas de exportadores y transportistas bolivianos, que dependen de los puertos chilenos para movilizar mercancías hacia los mercados internacionales. El presidente de la Cámara Departamental de Comercio de La Paz, José Reyes, pidió mejorar la logística fronteriza, habilitar atención durante las 24 horas en Tambo Quemado-Chungará, simplificar trámites e impulsar conexiones aéreas entre La Paz e Iquique. También planteó modernizar el ferrocarril Arica-La Paz como alternativa para el transporte comercial.

Los anuncios económicos deberán medirse por sus resultados: menores demoras, procedimientos más ágiles y mejores condiciones para el tránsito de mercancías. La visita crea un espacio político para discutir esos problemas, pero su solución dependerá de los acuerdos que se suscriban y de su aplicación.

José Antonio Kast, presidente de Chile y Rodrigo Paz Pereira, presidente de Bolivia. Video: MinDef

La reivindicación marítima sigue pendiente

El acercamiento no supone que Bolivia renuncie a su demanda de acceso soberano al océano Pacífico. Antes de la visita, el canciller Héctor Huanca sostuvo que el país busca avanzar en cooperación sin desconocer su historia: “Queremos construir un futuro sin negar nuestra historia, nuestra reivindicación marítima es irrenunciable”, afirmó en el programa Asuntos Centrales.

El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé consideró que la visita es “una buena señal de aproximación” y planteó que ambos mandatarios podrían establecer un mecanismo de diálogo permanente que incluya el tema marítimo. También señaló que un eventual restablecimiento de relaciones diplomáticas ayudaría a recuperar la confianza, siempre que esté acompañado de una agenda que atienda las diferencias históricas. Se trata de una propuesta del exmandatario, no de un compromiso confirmado por ambos gobiernos.

La cuestión marítima tiene un marco jurídico definido por el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 2018, que determinó que Chile no tenía una obligación jurídica de negociar con Bolivia un acceso soberano al mar. La visita no cambia esa situación, pero puede abrir espacios de diálogo político y cooperación en otros ámbitos.

El caso maderas provocó tensión entre los dos países. Foto: Aduana de Chile

La madera boliviana, un foco de fricción

El caso de los cargamentos de madera boliviana investigados en Chile por la presunta presencia de drogas es uno de los asuntos que ha generado fricción en los días previos al encuentro. La incautación y posterior destrucción de parte de la carga provocó cuestionamientos del sector forestal boliviano y gestiones diplomáticas para que se esclarezcan los hechos.

El vocero presidencial José Luis Gálvez aclaró que la agenda de los mandatarios no estará centrada únicamente en este caso. Explicó que, además de la reunión bilateral, está previsto un pronunciamiento conjunto sobre distintos asuntos de interés para ambos países.

La controversia plantea dos exigencias, que las investigaciones se sustenten en pruebas y que se protejan las garantías de los procedimientos, sin anticipar conclusiones sobre responsabilidades que aún deben establecerse. Para el sector exportador, también está en juego la reputación de la producción boliviana y la confianza de sus compradores.

Una feria de automóviles indocumentados en el altiplano paceño. Foto: Red Uno

Seguridad fronteriza: vehículos robados y crimen organizado

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anticipó que Bolivia plantearía a Chile la necesidad de asumir responsabilidades compartidas frente al ingreso de vehículos robados. “¿Por qué autos que se roban en Santiago tienen que recorrer 2.500 kilómetros y no son parados por la frontera chilena?”, cuestionó en una entrevista con radio Panamericana. También criticó el ingreso de vehículos usados desde la Zona Franca de Iquique y pidió mayor control.

El reclamo evidencia que la cooperación fronteriza no se limita a facilitar el comercio. También requiere intercambio de información, coordinación policial y aduanera y acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado. Ambos países tienen incentivos para avanzar en esa materia, pero los resultados dependerán de que las declaraciones se traduzcan en procedimientos conjuntos y verificables.

Los presidentes de Bolivia y Chile reciben honores militares de los Colorados de Bolivia. Foto: MinDef

Del gesto histórico a los compromisos

La visita de Kast es relevante por su carácter excepcional y por el momento en que se produce, ya que ambos gobiernos buscan ampliar la cooperación mientras persisten desacuerdos históricos y conflictos que afectan a sectores económicos y a la seguridad fronteriza.

El excónsul chileno Jorge Canelas consideró que el encuentro ofrece “una oportunidad inédita en 50 o 60 años de cambiar el curso que han tenido las relaciones bilaterales”. Su valoración refleja las expectativas que despierta la visita, aunque el restablecimiento diplomático y la solución de los problemas pendientes siguen sujetos a decisiones políticas concretas.

La importancia del encuentro no se definirá solo por la fotografía oficial ni por las declaraciones de buena voluntad. Se medirá por los acuerdos que firmen ambos gobiernos, los plazos que establezcan y su cumplimiento en comercio, energía, transporte y seguridad. Después de 71 años sin una visita de Estado chilena, la oportunidad está abierta; el alcance real del acercamiento dependerá del resultado de la visita del mandatario del país trasandino.