El cruce, emitido por la cadena Band, enfrentó acusaciones sobre los entornos familiares de ambos candidatos.
Durante el tenso intercambio, Lula se dirigió a su adversario: “La mentira es el fuerte de la familia Bolsonaro”. Flávio respondió cuando el mandatario le pidió explicaciones por una suma millonaria entregada por un banquero encarcelado para financiar supuestamente una película sobre Jair Bolsonaro, un caso bajo investigación policial: “Tu nariz está creciendo, Lula. Ten cuidado”.
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Al responder primero sobre seguridad, el candidato del Partido Liberal planteó su programa para el inicio de un eventual gobierno: “Voy a recuperar cada metro, cada calle, cada barrio, cada ciudad y cada territorio que haya sido tomado del pueblo brasileño” por las organizaciones criminales.
Bolsonaro prometió declarar la guerra al “narcoterrorismo” a partir de enero y defendió un endurecimiento de las penas. Según su propuesta, los líderes de esas organizaciones podrían recibir condenas de hasta 80 años de prisión y los delincuentes “van a estar presos o a ser neutralizados”.
El senador acusó al Gobierno de Lula de aplicar una “política de excarcelación” que permite el regreso de delincuentes peligrosos a las calles por falta de plazas carcelarias. El líder del Partido de los Trabajadores le reprochó no haber votado a favor de la reforma constitucional de seguridad pública que envió al Congreso en marzo del año pasado.
El mandatario sostuvo, además, que los gobiernos regionales fracasaron en el combate contra la delincuencia y defendió la ley antifacciones aprobada durante su administración, que endurece las penas para integrantes de organizaciones criminales. También afirmó que, si el Senado aprueba su reforma, creará de inmediato un Ministerio de Seguridad Pública para coordinar la acción del Gobierno federal con los ejecutivos regionales y municipales.
Al describir el objetivo de esa política, Lula afirmó: “Vamos a liberar los territorios para las comunidades”. El presidente prometió actuar contra los delincuentes que operan en los barrios y contra quienes integran estructuras criminales desde posiciones de poder y viven en condominios de lujo.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llegó a la instancia decisiva tras imponerse en la primera vuelta del 4 de octubre con 47% de los votos, frente al 45% obtenido por Lula. La votación del 25 de octubre definirá quién asumirá la jefatura del Estado brasileño.
En busca de un cuarto mandato, el presidente reforzó su estrategia en redes sociales con jóvenes influenciadores después de la primera ronda. También promovió un perdón de deudas para microemprendedores, becas universitarias y la eliminación de impuestos al combustible.
El Congreso aprobó además una enmienda constitucional que establece dos días de descanso remunerado por semana en lugar de uno, una propuesta de campaña de Lula que beneficiará a millones de trabajadores. Flávio Bolsonaro, que se había manifestado contra la medida, terminó votando a favor.
