Sector forestal boliviano reporta pérdidas de $us 100 millones por madera retenida en Chile


La Cámara Forestal de Bolivia indicó que de atender a 33 mercados ahora operan únicamente con 10

Sector forestal boliviano reporta pérdidas de $us 100 millones por madera retenida en Chile

El gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia, Walter Rioja / Foto: Fuad Landívar

Fuente: El Deber



 

El sector forestal boliviano enfrenta una de las peores crisis de su historia debido a la confiscación y posterior destrucción de seis contenedores con madera nacional en tres puertos chilenos. El gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia, Walter Rioja, estimó que las pérdidas económicas vinculadas a este conflicto alcanzaron alrededor de $us 100 millones, con graves consecuencias para las exportaciones, el empleo y la actividad productiva del país.

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Durante una entrevista con el programa ‘ON – Otra Noche con Sissi Añez’, que emite EL DEBER, Rioja explicó que el impacto no se limita al valor de la madera retenida, sino que también comprende la caída de las exportaciones y la contracción de la economía interna.

Según el ejecutivo, las pérdidas por la madera afectada ascienden a unos $us 10 millones, mientras que la disminución de las exportaciones representa entre $us 15 millones y $us 20 millones adicionales. A ello se suma el efecto multiplicador sobre otras actividades económicas, debido a que, por cada dólar de demanda de madera, se generan otros $us 3,3 en demanda de servicios.

“Las consecuencias, no solo para las empresas, sino para todo el sector forestal, han sido cataclísmicas”, afirmó Rioja, al señalar que ninguna empresa forestal del país ha quedado al margen de los efectos del conflicto, ya sea de manera directa o indirecta.

Uno de los efectos más preocupantes es la pérdida de mercados internacionales. Rioja indicó que el sector pasó de atender a 33 mercados a operar únicamente en 10, lo que representa una reducción de más de dos tercios de sus destinos comerciales.

Esta situación obligó a revisar las proyecciones de exportación. Mientras que habitualmente el sector forestal boliviano exportaba entre $us 100 millones y $us 120 millones, para la presente gestión prevé alcanzar apenas $us 49 millones.

Rioja también advirtió que, por primera vez, el sector podría cerrar el año con una balanza comercial negativa, debido a que las exportaciones constituyen una fuente fundamental de financiamiento para las operaciones forestales, incluidas aquellas destinadas a abastecer el mercado interno.

La reducción de los ingresos por ventas al exterior limita la capacidad de las empresas para financiar sus operaciones en el campo y, en consecuencia, también afecta el suministro de madera al mercado nacional.

“Estamos viviendo el peor año de nuestra historia”, sostuvo Rioja, quien consideró urgente encontrar una salida que permita recuperar la actividad productiva y evitar un mayor deterioro económico.

El impacto laboral constituye otra de las consecuencias más graves de la crisis. De acuerdo con Rioja, hasta agosto se habían perdido alrededor de 20.000 empleos, una cifra que representa a miles de familias afectadas por la paralización de las actividades forestales.

El ejecutivo explicó que las 23 empresas bolivianas afectadas por lo ocurrido en puertos chilenos atraviesan dificultades y ninguna trabaja con normalidad. Algunas redujeron drásticamente su personal, otras cerraron sus fábricas y varias trasladaron a los trabajadores que pudieron conservar hacia los aserraderos.

Además, advirtió que la cifra de empleos perdidos continúa aumentando, debido a que diariamente se registran nuevos despidos y paralizaciones, incluso en empresas que no estuvieron directamente involucradas en el caso, pero que no pudieron sostener sus operaciones ante la interrupción de las exportaciones.

Rioja recordó que durante junio no se logró exportar madera y que la interrupción se extendió durante parte de julio.

Nuevas pruebas a la madera incautada

Ante la audiencia fijada para el 29 de octubre, en la que la justicia chilena abrió la posibilidad de realizar nuevas pruebas a la madera incautada, la Cámara Forestal de Bolivia plantea tres puntos para avanzar en el proceso.

La primera es que los análisis se realicen en un laboratorio diferente al Instituto de Salud Pública (ISP) de Chile. Rioja cuestionó la participación de esa institución y sostuvo que existe un interés en proteger su reputación.

Como segundo requisito, el sector solicita la presencia de un veedor que lo represente durante los análisis, con el objetivo de verificar que los procedimientos se desarrollen correctamente, sin intervenir directamente en la ejecución de las pruebas.

El tercer punto es que los análisis sean transparentes y rápidos. Rioja cuestionó las demoras registradas en anteriores procedimientos, al señalar que algunos contenedores permanecieron retenidos durante meses sin que se conocieran los resultados de laboratorio.

“Esperar dos meses pruebas en laboratorio no es factible para nosotros. El sector está quebrado, pendemos de un hilo y necesitamos encontrar una solución rápida para esto”, manifestó.

Finalmente, el representante de la Cámara Forestal también demandó que el Estado boliviano adopte medidas para proteger la madera incautada y evitar su destrucción, además de defender la reputación de las empresas y del sector productivo nacional.

Rioja sostuvo que las acusaciones han afectado la imagen de los empresarios forestales y de Bolivia, pese a que, según indicó, históricamente la actividad maderera ha contribuido de manera positiva a la balanza comercial del país.

Por ello, anticipó que, una vez concluido el proceso, el sector espera una retractación formal tanto para cada una de las empresas afectadas como para el conjunto de la industria forestal y la población boliviana

El ejecutivo advirtió que este caso genera preocupación en otros rubros productivos, como los sectores soyero, ganadero, minero y manufacturero, ante la posibilidad de que situaciones similares afecten sus operaciones comerciales y su reputación.