Técnicos de la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT) y representantes de la Central de Organizaciones de Pueblos Nativos Guarayos (COPNAG) participaron de la inspección. Decomisaron maquinaria en el lugar.
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En una inspección anterior, el 10 de agosto, no se les permitió llegar hasta el lugar.
Cuando la comisión accedió a los terrenos observados, «solo encontramos campamentos vacíos, pero eso sí, en el sitio y zonas adyacentes, se nota gran daño al medio ambiente y al ecosistema», refirió a la prensa la dirigente Tapendaba.
La inspección permitió identificar factores como desmontes, aguas contaminadas, quema de bosque. Así se recoge en los reportes de los técnicos de la ABT y del Gobierno Departamental. Durante la inspección se decomisó una oruga que estaba en el lugar.
«El hecho de que no se encontró a nadie en el lugar, no significa que no habrán responsables, puesto que están identificados» refirió Tapendaba.
La dirigente anticipó que vendrán más inspecciones. «Se ha comprobado la existencia del daño ecológico, cómo aguas contaminadas con mercurio, que vaciarían a Rio Blanco. Ahora lo que corresponde es elevar informe», dijo el Asambleístas Departamental Noel Soto Cruz, presidente de la comisión de Desarrollo Sostenible de la ALD.
En tanto, Juan Carlos Gutiérrez, técnico en temas mineros de la Gobernación, manifestó que luego de la inspección, se pudo evidenciar la actividad minera en el lugar que acarrea dos problemas: el primero, es de índole de salud para hombres y animales; y el segundo, relacionado al deterioro del medio ambiente.
» Toda actividad, en bien de la sociedad, debe ser regulada», puntualizó Gutiérrez.

