Entre los pasajeros que viajaban en los dos trenes de alta velocidad que colisionaron el miércoles dejando al menos 69 muertos en la provincia de Toledo, se encontraban 42 extranjeros de siete nacionalidades. Se ignora el paradero de 23 de ellos.
Por el corresponsal de RFI en Madrid
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Dos días después de la tragedia ferroviaria ocurrida en Urda, Toledo, los familiares de los desaparecidos siguen esperando noticias.
Crece la desesperación entre quienes aún no saben dónde están sus seres queridos que viajaban en la línea Madrid-Andalucía el miércoles.
La mayoría son españoles, pero en los trenes también había extranjeros: argentinos, mexicanos, italianos, japoneses, canadienses, surcoreanos y estadounidenses.
Siete nacionalidades distintas, que suman un total de 42 personas extranjeras afectadas por el accidente, según los últimos datos publicados por el ministerio de Exteriores español. De ellas, diez salieron ilesas, siete lo hicieron con heridas y 23 permanecen en paradero desconocido.
Hasta el momento, solo se contabilizan dos fallecidos, dos argentinos de 32 años y 51 años.
El departamento de exteriores mantiene todas las vías abiertas con las embajadas y consulados de los países afectados, mientras que la Guardia Civil ha recibido más de 60 denuncias de familiares de las víctimas.
Decenas de vidas y de historias que desgraciadamente se han visto envueltas en una de las peores tragedias ferroviarias en la historia de España.

