El BM sitúa a Bolivia por debajo de la mediana latinoamericana de adopción de esta tecnología
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La medición del Microsoft AI Economy Institute corresponde al primer trimestre de 2026. La cifra fue incluida en el informe Panorama económico de América Latina y el Caribe: Aprovechando la transición de la IA, publicado por el Banco Mundial en octubre de 2026
La comparación con Jamaica ilustra que el ingreso económico no explica por sí solo la brecha. Ambos países tienen niveles similares de ingreso por habitante, pero en Jamaica la adopción de IA llega al 24%, once puntos porcentuales más que en Bolivia. El estudio señala la conectividad y la capacitación como factores decisivos.
Rezagos para la IA
El documento incorpora el Índice de Preparación para la Inteligencia Artificial del Fondo Monetario Internacional (FMI). Bolivia obtiene 0,38 puntos sobre uno y ocupa el puesto 22 entre 28 economías de América Latina y el Caribe. Queda por debajo de Chile (0,59), Brasil (0,50), Perú (0,49), Argentina (0,47) y Paraguay (0,41).
Las mayores debilidades están en regulación y ética con 0,30 puntos, frente a 0,75 del grupo de referencia de la OCDE. En infraestructura digital registra 0,35; en innovación e integración económica, 0,37; y en capital humano y mercado laboral, 0,48. Estas cifras provienen de la edición 2023 del índice del FMI, aunque fueron retomadas en el informe de 2026.
El reto para las empresas
El Banco Mundial advierte que utilizar IA para redactar documentos o consultar información no se traduce automáticamente en mayor productividad. Para integrar esas herramientas a los procesos empresariales se requieren trabajadores capacitados, buena gestión, infraestructura y datos de calidad, condiciones que no están al alcance de todas las firmas.
En Bolivia, gran parte del empleo se concentra en tareas físicas y de atención directa, menos expuestas inicialmente a la IA generativa. Sin embargo, el avance de la automatización y la robótica también podría modificar esos trabajos.
El organismo recomienda fortalecer las competencias digitales, modernizar los sistemas del Estado y facilitar la adopción de IA entre pequeñas y medianas empresas. El reto es convertir su uso en mayor productividad y mejores servicios.
