Rozsa: la papa demasiado caliente


La orden, impartida en términos perentorios, salió del Palacio de Gobierno. La supuesta investigación realizada por la llamada de forma inapropiada “comisión multipartidaria” debía concluir ya nomás y de cualquier forma debido a que mientras el tiempo avanza surgen nuevos elementos que muestran que el gobierno estuvo al tanto y es más, participó directamente en el armado de la «conspiración» atribuida al grupo encabezado por Eduardo Rozsa.

imageLa diputada Abán lee el informe ante sus colegas del MAS, Navarro, Martinez y Torrico. Ya para ese momento, el oficialismo había votado aprobando su documento (foto El Deber 13-11-09)

Basta una mirada superficial al informe aprobado por la mayoría oficialista en dicha comisión para percatarse que la instrucción fue cumplida a la cabalidad y sin que les interese en lo más mínimo cuidar las formas y mucho menos llegar a la verdad.



De lo que se trataba era, como se percibió desde un principio, de involucrar a dirigentes cívicos y regionales de Santa Cruz, en supuestas actividades relacionadas con el “terrorismo” o el “separatismo” y cualquier otra consideración resultaba superflua dado este imperativo.

El presidente de esa comisión, César Navarro y el operador “jurídico” René Martínez fueron severamente advertidos que tendrían problemas si es que no lograban cerrar la investigación elaborando un informe en el que se elimine cualquier atisbo de sospecha sobre la actuación del gobierno, tarea de por sí imposible a la luz de los videos, fotos y documentos que salen a la luz y cuya validez es negada sistemáticamente por el gobierno y los masistas.

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Existen aspectos capitales en este caso que el oficialismo ha rehuido abiertamente considerar. Uno de ellos es la de la participación del jefe de la exUtarc, Walter Andrade dentro del grupo Rozsa, aspecto sobre el cual han surgido versiones claramente contradictorias pero que para la comisión no son relevantes.

En primer lugar, de acuerdo a la norma vigente, la figura del agente encubierto es posible en asuntos relacionados con el narcotráfico y aún en esta situación debe seguirse una serie de procedimientos entre ellos una directa coordinación con un fiscal asignado al caso.

Por otra parte el director de Inteligencia, coronel Jorge Santiesteban, afirmó que Andrade (quien se pasea tranquilo por las calles de La Paz) se infiltró en el grupo de Rozsa para verificar la información que les había proporcionado Villa Vargas (El Viejo). Sin embargo no dijo que tipo de información se trataba o si esta tenía alguna relación con el atentado contra el domicilio del cardenal Julio Terrazas.

Al haber logrado infiltrar al grupo Rosza lo más lógico es suponer que el gobierno y sus servicios de Inteligencia disponían de toda la información relacionada con sus actividades, sus propósitos y contactos pero como no es así, se podría deducir que Andrade solo se dedicó a compartir tragos y churrascos con quienes acribilló en los siguientes días, pese a existir la orden de «capturarlos vivos», según el director de Inteligencia.

Las sospechas no solo están dirigidas a las relaciones que tenían los servicios de Inteligencia con el grupo Rozsa (relaciones que involucran también a los hermanos García Linera) sino al propio operativo en el que fueron eliminados tres miembros de la supuesta organización terrorista. Existen dudas mas que razonables sobre que estos habrían sido acribillados al oponer resistencia como indican las fuentes gubernamentales, a más de que los videos que llegaron a los medios de comunicación revelan que los propios agentes de la Utarc habrían realizado un “sembrado” de pruebas, no solo en las habitaciones del hotel Las Américas, sino también en los puestos de la Fexpocruz.

Se suma otro hecho aun mas grave, la denuncia de un abogado que arroja serios indicios de que el atentado a la casa del Cardenal Terrazas fue obra de Andrade y la Utarc. Sin embargo para los diputados “investigadores” del MAS, estas irregularidades no tienen importancia alguna.

Los aspectos contradictorios de este tema podrían llenar páginas y páginas y no hay que hilar muy fino para encontrarlos. A pesar de esto se tiene un informe poco o nada creíble, elaborado a la medida de los requerimientos y objetivos políticos del gobierno que nuevamente da la pauta de cómo manejará estos temas el MAS en caso de concretarse su ansiada aspiración controlar en forma total los tres Órganos del Estado.