Acto simbólico. En el hotel Camino Real, el embajador nipón, el gobernador y residentes japoneses tuvieron un almuerzo
“Bolivia es un país difícil de entender, pero imposible de olvidar. Deseo poder estar aquí el mayor tiempo posible y espero celebrar al año el natalicio del emperador”, así empezó la ceremonia simbólica por el cumpleaños del emperador de Japón, Akihito, con el discurso del embajador de ese país en Bolivia, Hidehiro Tsubaki.
El sushi protagonizó el tradicional almuerzo asiático ofrecido por el anfitrión y su esposa, Nanami Tsubaki.Representantes del cuerpo diplomático, de organismos internacionales y de la Gobernación compartieron en el salón Marayaú, del hotel Camino Real.Cada año, los japoneses organizan este tipo de ceremonias en todo el mundo, en el mes de diciembre, y en Santa Cruz es la tercera vez que se lleva a cabo.“El emperador Akihito es símbolo de la nación y la unidad del pueblo japonés”, agregó el embajador de ese país, al momento de proponer un brindis.“Salud, !Viva Bolivia! !Viva Japón!”, finalizó la citaFuente: sociales.com.bo




