Le meterán nomás…


Se han acostumbrado a jugar con todas las reglas a su favor y no están dispuestos a someterse en el futuro a normas imparciales. Durante las últimas elecciones generales el MAS utilizó en su beneficio y en forma descarada todos los bienes y recursos del Estado y es evidente que quiere seguir haciéndolo en las elecciones de prefectos y alcaldes.

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Se han percatado que sin Evo Morales de candidato las cosas serán más difíciles por cuanto deberán reproducir a nivel regional un liderazgo que es muy fuerte a nivel nacional lo cual implica un desafío muy grande particularmente en el oriente del país, ya que en el occidente la gente virtualmente es prisionera del voto consigna y seguramente dará su apoyo a cualquiera que Evo ponga de candidato, así sea el chapulin. 



El liderato de Morales, concebido en términos absolutos ha tenido como una de sus consecuencias la imposibilidad que puedan surgir representaciones regionales con cierta potencialidad a lo que se suma el interés de algunos caciquillos de obtener a como de lugar su tajada de la torta.

Esta deficiencia se la quiere subsanar acudiendo nuevamente a métodos tramposos. Esto significa que los prefectos opositores que quieran postularse deberán renunciar a sus cargos, lo cual significaría, si se cumplen los propósitos del MAS, entregar al oficialismo y en bandeja toda la estructura regional, la cual evidentemente sería puesta de inmediato al servicio del candidato oficialista, como ha ocurrido en los comicios del pasado 6 de diciembre.

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El oficialismo acude a sofismas de lo más variados para intentar demostrar que la situación de los prefectos es diferente a la del presidente y del vicepresidente, quienes, gracias a que tuvieron una oposición condescendiente, no debieron renunciar a sus cargos y las consecuencias fueron más que evidentes.

Durante los últimos seis meses todo el aparato estatal se puso al servicio de la candidatura oficialista en tanto que las candidaturas opositoras debieron arreglárselas como pudieran, sin recursos y con el viento en contra.

Se pretende reeditar la experiencia en el caso de las elecciones prefecturales y toda la argumentación gubernamental está dirigida a lograr que el gobierno pueda nombrar directamente a prefectos que reemplacen a aquellos que quieran postularse en los comicios de abril próximo.

La acción está dirigida principalmente contra los prefectos de Santa Cruz, Beni y Tarija, los que sumados a Pando son los únicos departamentos que están obstaculizando la hegemonía absoluta que tanto busca el MAS.

Por tanto lo que se juega no es poca cosa. Esta claro que el MAS ya ha adoptado como norma el acomodar las reglas del juego a sus propios intereses y conveniencias. Este extremo quedó demostrado en las reuniones a las que acudieron los prefectos de la oposición (soportando agresiones e insultos de la turba masista en La Paz) con el vicepresidente Garcia Linera; una vez más comprobaron que el gobierno los llamó para la foto sin llegar a acuerdos concretos.

Sin embargo la reunión ha servido para que los prefectos tengan muy claro lo que hará el MAS; por lo tanto no deben prestarse ni ellos ni las agrupaciones políticas al juego oficialista. Si Evo y el MAS quieren ejecutar  un nuevo atropello contra la democracia, al menos que lo hagan solos y sin ayuda de la oposición.