Clan de Suárez actuaba como una mafia con apoyo policial


Investigación: Dos oficiales alertaban a la banda de los operativos policiales. La líder planificaba los atracos con tres días de anticipación y había incorporado a delincuentes peruanos y colombianos. Contrataban a empleadas del hogar como informantes. Un grupo de efectivos de la FELCC intentó proteger a sus camaradas atracadores de los medios de comunicación.

image Audiencia: los miembros del grupo delictivo de pie, al fondo, durante la sesión de medidas cautelares de ayer

La Prensa. Ana Verónica Suárez de Osinaga (41), la delincuente que se escudaba como peluquera, era “dueña y señora” de una mafia organizada que gozaba de protección policial y manejaba a otros grupos de atracadores a los que instruía cómo y cuándo actuar.



Suárez y seis de sus cómplices quedaron ayer detenidos preventivamente en una audiencia de medidas cautelares efectuada en el Juzgado Cuarto de Instrucción en lo Penal, a cargo de la juez Margot Pérez. Uno de los presuntos integrantes del clan fue liberado por falta de pruebas y otros tres con medidas sustitutivas.

La acusada y sus diez cómplices fueron detenidos la noche del domingo cuando trasladaban mercadería robada a un depósito del barrio 8 de Diciembre, en Sopocachi. Otros cuatro miembros de su grupo —entre ellos dos policías que los alertaban y protegían— fueron detenidos entre el martes y miércoles, y su caso se tratará hoy en la misma instancia judicial.

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Según las investigaciones, el poder de la delincuente llegó a ser tan grande que contaba con lugartenientes armados que vigilaban su territorio y a su gente, y grupos de jóvenes que hacían de “campanas” (vigilantes) para perpetrar sus golpes a domicilios de la ladera oeste de La Paz y del sur de El Alto.

Uno de sus cómplices declaró que Suárez elegía la zona donde iban a operar enviando a uno de sus hombres a realizar un “trabajo de Inteligencia” para asegurarse de contar con las condiciones adecuadas. Para ello, además, desde hace siete años contaba con los servicios de dos policías cómplices, quienes cada 30 minutos le alertaban del patrullaje policial.

De acuerdo con fuentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), hace poco Ana ordenó la muerte de un investigador que le seguía los pasos.

Según su prontuario, Suárez fue detenida en 16 ocasiones, pero siempre fue favorecida con medidas sustitutivas a la detención, al parecer por coimas de hasta 2.000 dólares a uniformados y fiscales.

A los 28 años, tras divorciarse de su pareja, Ana se inició en el mundo del hampa en la zona de Tembladerani. Fue capturada por primera vez el 9 de septiembre de 1996 por robo de especies. Al principio sus golpes eran modestos, al igual que las ganancias que obtenía, pero —según revela su historial— a mediados de los 90 se asoció con Rolando Miranda (el “Negro”) y Armin (el “Moco”) y rápidamente se convirtió en una osada y metódica líder que se acostumbró a planificar sus golpes con tres días de anticipación, al mando de una banda que fue creciendo año tras año.

De oficio estilista, que le valió para ocultar su verdadera ocupación, Suárez fue sumando peso a peso una considerable fortuna (al ser detenida portaba 30.000 dólares para pagar el “aguinaldo” a su gente) gracias a su frialdad y astucia para dirigir a decenas de antisociales, entre ellos a su segundo esposo, a quien relevó en el mando de la organización.

Un oficial de la FELCC, quien guarda su nombre en reserva, afirmó que la antisocial “internacionalizó” su clan entre 2000 y 2002 con la incorporación de delincuentes peruanos y colombianos, famosos por su habilidad para desvalijar casas en menos de una hora. “Era un grupo muy bien organizado —sostuvo la fuente— desde el trabajo previo de Inteligencia hasta el traslado de los objetos robados”.

En los últimos meses se dedicaron a cometer atracos, secuestros, robos y violaciones, hasta que la Policía la interceptó el domingo con mercadería robada, armas de fuego automáticas de nueve milímetros y un revólver calibre 38. Detalles de su organización y de zonas de operación estaban graficados y detallados en papeles que la FELCC halló en el domicilio de Ana.

Efectivos de la FELCC revelaron que antes —este año— Suárez fue aprehendida en dos ocasiones por tráfico de armas y por un asalto a mano armada en Miraflores, pero fue favorecida con arresto domiciliario.

La delincuente fue detenida 16 veces, pero siempre logró salir.

Banda dominaba tres sectores

Las zonas Alpacoma, Tembladerani, Tres de Mayo y Las Lomas de la ladera oeste de La Paz; Calacoto, Obrajes (zona Sur); Ciudad Satélite, Villa Adela, Primero de Mayo, Central Villa Dolores, 12 de Octubre y Santiago II de El Alto conformaban el territorio de la banda de Ana Suárez.

Un oficial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) dijo a La Prensa que la mujer tenía total dominio de estos sectores y de otros grupos que operaban en el lugar. “Ana Verónica —dijo— no permitía que otros criminales le hagan competencia; pagaba entre 200 y 300 dólares a sus lugartenientes para que amedrenten a los grupos que pretendían robar en los sectores. Incluso sobornaba a policías para que controlen su área”.

Para lograr su aceptación, otros delincuentes le pagaban entre 500 y 3.000 dólares semanales y sólo así la “falsa peluquera” les dejaba actuar en sus dominios. Pero ello ocurría cuando ella optaba por “descansar” un tiempo de cierta zona para evitar sospechas y que no la detengan. Mientras tanto, le quedaba vasto territorio para sus fechorías.

Banda reclutaba trabajadoras del hogar como informantes

Robos: La mafia organizada que operaba en La Paz y El Alto manejaba tres agencias de empleo desde las que adiestraba cómplices. El fiscal Vidal cuenta que la mayoría de los golpes con este mecanismo era en la zona Sur.

Empleadas domésticas de la zona Sur eran las principales informantes —después de los dos policías cómplices— de la banda delictiva de Ana Suárez.

El fiscal Marco Vidal, quien investiga el caso de la banda de atracadores y secuestradores encabezada por la mujer de 41 años, reveló que en los dos últimos meses, alrededor de 20 trabajadoras del hogar habían sido captadas por tres agencias de empleo que manejaban la acusada y sus cómplices, para así obtener datos pormenorizados de sus objetivos.

Las autoridades del Ministerio Público, que por razones de indagación no dieron nombres de las agencias, dijeron que al momento de su detención —el domingo pasado en Sopocachi—

el grupo contaba con al menos tres empleadas como cercanas colaboradoras, cuya misión era reclutar a otras para obtener información de las casas donde habían trabajado, generalmente de la zona Sur.

Vidal recordó que “cada una de estas muchachas era primordial para la banda de monreros, ya que gracias a la información y el trabajo de vigilancia que efectuaban —bajo la guía de los lugartenientes de Suárez— obtenían réditos económicos de entre 1.000 y 5.000 dólares por domicilio hurtado”.

La autoridad explicó que el clan perpetraba entre tres y seis robos al día en dos sectores distintos, y que el botín era transportado a un galpón de la zona Las Lomas que hacía de depósito.

“Cada golpe —explicó— tenía una característica distinta, pero la banda ya tenía identificadas de antemano a sus víctimas que generalmente eran gente adinerada o comerciantes de clase media”.

Además de esta ayuda, la organización criminal contaba con la alerta y protección de dos policías cómplices que “trabajaban” en la zona Sur y en el Distrito Policial 3 de El Alto.

El fiscal agregó que “las tres empleadas detenidas y los uniformados, que recibían un trato especial de la cabecilla Ana Suárez, guardan reclusión en celdas aisladas y están incomunicados.

Además de los 11 detenidos el domingo —incluida la jefa de la banda—, entre la noche del martes y la madrugada de ayer la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) capturó a otros cuatro implicados, lo que suma un total de 15.

Ana Suárez y sus cómplices manejaban tres agencias de empleo.

Fiscalía da trato especial a Giovanni

El Ministerio Público determinó proteger y dar trato “especial” a Giovanni Martín Ramos Flores, informante que delató a Ana Verónica Suárez, cabecilla de una banda de atracadores organizada que operaba en La Paz, El Alto y otras regiones del país, y que fue desbaratada el domingo.

En sus declaraciones, Giovanni —quien conducía la vagoneta ploma Toyota Spacio en la que se trasladaba el clan— reveló el modo de operar y los nombres de los dos policías que protegían a Suárez. Confesó además que entre los 50 miembros del grupo hay varios “clanes familiares”. Giovanni también reveló: “Yo me dedicaba a ver los domicilios que había que robar; la última fue el sábado en una casa ubicada en Santiago II”. También afirmó que la banda de asaltantes utilizó armas de fuego cuando robaron en Ciudad Satélite y Primero de Mayo de El Alto.

Aracena pide cambio de fiscal Loza

El coronel Alberto Aracena, director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, solicitó ayer al Ministerio Público el cambio del fiscal Carlos Loza, quien en más de una ocasión dejó libre a Ana Suárez, cabecilla de una peligrosa banda capturada el domingo.

“Más de una vez —sostuvo Aracena— Suárez y gente de su organización criminal de alta peligrosidad para la sociedad fueron beneficiadas por los fiscales y jueces”.

El Ministro de Gobierno, Alfredo Rada, también solicitó a la Fiscalía actuar con celeridad y, sobre todo, “con transparencia” para que los delincuentes que actuaban bajo el mando de la mujer de 41 años sean recluidos en la cárcel. En los tres últimos años, Suárez fue apresada en 16 ocasiones, acusada de varios delitos, incluso con sospecha de asesinato, pero siempre fue liberada con medidas sustitutivas.

Policías intentaron proteger a sus camaradas atracadores

El Día. Un grupo de efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), paceña evitó que los medios de comunicación paceños capten imágenes de dos policías, uno de ellos miembro de Inteligencia, involucrado en la  peligrosa organización criminal liderada por una ex reclusa.
Según la denuncia, los efectivos y los periodistas protagonizaron un amague de enfrentamiento en la unidad policial porque los uniformaron intentaban evitar que los medios hablen con el fiscal Ramiro Blanco, quien dirigió las investigaciones para desarticular a la peligrosa banda de atracadores detenida el pasado lunes.
Tras el escándalo, el fiscal Marcos Vidal se acercó a los periodistas a informar que los policías Alvizuri (del Regimiento Tres de la ciudad de El Alto) y Romero (miembro de Inteligencia de la zona Sur de La Paz) fueron aprehendidos. “Gracias al trabajo efectivo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen se logró detener a otras dos sargentos estrechamente vinculados a la banda de la señora Suárez”, afirmó.
Agregó que ambos efectivos aprehendidos fueron quienes dieron alerta a Ana Suárez el día de la desarticulación de su banda para que pongan a buen resguardo todos los objetos robados.

Tome precauciones para evitar los asaltos y hurtos
La llegada de las fiestas decembrinas trae aparejado un incremento de la actividad delincuencial en el departamento. Por este motivo, la Policía está ejecutando su plan Navidad 2009, con la finalidad de que la población celebre estas festividades en un ambiente de seguridad.

Navidad. La prevención y el sentido común impiden ser víctima de la inseguridad. Eluda la muchedumbre

El Deber. El subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Jorge Justiniano, dijo que, en gran medida, depende de cada persona no convertirse en víctima de un delito. Así, la prevención y el sentido común juegan un papel primordial al momento de evitar ser objeto de un asalto o un robo.

De la misma forma, el director de Radiopatrulla 110, José Lanchipa, advirtió que, por la disponibilidad de dinero y la afluencia de gente a los comercios, los centros de expendio se constituyen en los lugares de mayor riesgo para que el ciudadano sea víctima de hurtos u otros delitos.
El Comando Departamental de Policía recomendó  a la población tomar en cuenta varios consejos relacionados con la seguridad, tanto en la calle como en el hogar.

RECOMENDACIONES

  • Al salir de compras, distribuya el dinero en varios lugares (bolsillos, billetera, cartera). Así, en caso de ser abordado por un delincuente, no perderá todo su efectivo
  • Evite usar joyas, portar reloj o hablar por teléfono celular cuando acuda a un mercado. Los antisociales están observando todos los objetos de valor de sus posibles víctimas y mientras más cosas posea, más ‘interesante’ será para el ladrón
  • Manténgase alerta ante la presencia de sospechosos. Ignore ofertas tentadoras (joyas u otros objetos a precio de regalo) que signifiquen que deba seguir al ‘vendedor’ a un sitio apartado
  • Si debe dejar regalos en su vehículo, hágalo en el portaequipaje. Bolsones u otros objetos llamativos son una tentación para los amigos de lo ajeno
  • Si tiene que dejar su domicilio para ir a una fiesta o a una reunión familiar, póngase en contacto con un vecino de confianza. Él lo pondrá en aviso en caso de que haya movimientos extraños en su vivienda, durante su ausencia
  • En lo posible, parquee en un lugar iluminado y mejor si hay un guardia o un sereno cerca. Observe alrededor antes de abandonar el coche. Si percibe movimientos sospechosos, es mejor arrancar y regresar después de algunos minutos
  • Si se le acerca un posible delincuente y hay gente cerca, puede tratar de llamar la atención, sin recurrir al grito de ‘auxilio’. Eso espanta a las personas
  • Si no hay forma de evitar el asalto, es mejor entregar todo. Recuerde que su vida es lo más importante