Así como esta semana la huida del peruano Martín Belaunde costó el cargo a dos importantes autoridades del gobierno boliviano, el año 2006 la fuga de dos paraguayos acusados por el secuestro y asesinato de la hija del expresidente de ese país, Raúl Cubas, dejó mal parados a la entonces titular de Gobierno, Alicia Muñoz y a su viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente.
Los paraguayos Ángel Acosta Centurión y Blas Concepción Franco Aquino fueron acusados de secuestrar y asesinar a la hija del ex presidente, Raúl Cubas y se mantenían en Bolivia con el “estatus de refugiados”, pero esta decisión fue revocada por el Consejo Nacional del Refugiado, tras lo cual se dieron a la fuga con “ayuda” de algunos funcionarios gubernamentales, el año 2006. Foto de archivo internet.
Rafael Puente y la fuga de 2 paraguayos en 2006
EL ENTONCES VICEMINISTRO ACUSÓ AL GOBIERNO PARAGUAYO DE FALSEAR DATOS DE LOS PRÓFUGOS
Los Tiempos, Bolivia
No es la primera vez que el Gobierno deja escapar a ciudadanos extranjeros buscados en sus países por delitos comunes y que solicitaron asilo político en Bolivia.
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Así como esta semana la huida del peruano Martín Belaunde costó el cargo al exministro de Gobierno Hugo Moldiz y al comandante de la Policía Luis Enrrique Cerruto, en 2006 la fuga de dos paraguayos acusados por el secuestro y asesinato de la hija del expresidente de ese país, Raúl Cubas, dejó mal parados a la entonces titular de Gobierno, Alicia Muñoz y a su viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente.
Si bien Muñoz y Puente dejaron sus cargos luego de la fuga de dos paraguayos reclamados por la justicia de ese país, continuaron ejerciendo cargos en el Gobierno de Evo Morales.
Antecedentes
El 21 de septiembre de 2004, Cecilia Cubas, hija del expresidente paraguayo Raúl Cubas Grau, fue secuestrada a punta de pistola en Asunción, cuando conducía su vehículo. 148 días después, el 17 de febrero de 2005, fue hallado el cuerpo sin vida de Cecilia.
El 18 de mayo de 2006, en el Gobierno del entonces presidente Nicanor Duarte, la justicia paraguaya pidió a la administración de Evo Morales la extradición de los paraguayos Ángel Acosta Centurión y Blas Concepción Franco Aquino, implicados en el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas.
El 29 de junio de ese año el Consejo Nacional de Refugiados (Conare) presidido por la Cancillería otorgó el refugio a los dos paraguayos, días después de que la Corte Suprema de Justicia de Bolivia dictara una orden de detención con fines de extradición, contra Acosta Centurión y Franco Aquino.
La decisión provocó airadas protestas de los familiares de Cecilia Cubas y del Gobierno Paraguayo, mediante su embajadora en Bolivia, Nimia Oviedo.
Días después Acosta Centurión y Blas Concepción fugaron de Bolivia ante el temor de una probable extradición, hecho que provocó una fricción entre ambos países.
Engañan a Evo
Rafael Puente, exviceministro de Régimen Interior. – Abi Agencia
Lo más llamativo del caso de los paraguayos es que el entonces viceministro Rafael Puente aseguró que el presidente del Paraguay, Nicanor Duarte, engañó a Evo Morales con documentos “falsos” para lograr que se revoque el status de refugiados del que gozaban los paraguayos Ángel Acosta Centurión y Blas Concepción Franco Aquino y se abra el proceso de extradición, según reportó, el 27 de septiembre de 2006, la agencia de noticias del Gobierno ABI.