Carlos Federico Valverde BravoViejo el refrán camba, pero sirve para graficar el muy mal momento que pasa don Evo Morales.Es así; acostumbrado a achacar todo a factores externos a él todo lo malo que pasa en el país, el Presidente zafó de las fugas del ex Senador Pinto, la de Marcelo Soza, la de los paraguayos Acosta y Franco, acusados del secuestro y asesinato de la hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas, Ostreicher y alguna más, esta vez no pudo escabullirse y salió al frente, con los “puyones afilados” a acusar directamente a la Policía por la huida del personaje más vigilado del país: Martín Belaunde, quien ha sido capturado por la Policía en lo que se podría interpretar como una señal de buena voluntad a Carlos Romero.El Presidente sufrió la salida de su Ministro de Gobierno, se lo vio afectado por ello; en el discurso de posesión ocupó su tiempo para atacar y defenestrar a la Policía Boliviana, ni siquiera nombró a Carlos Romero al que se refirió como el “Ministro entrante”, en tanto felicitó a “Hugo” (Moldiz) y lo nombró en dos oportunidades.El Presidente sabe que si alguien podía hacer cambios “revolucionarios” en la Policía era Moldiz, que es un marxista radical al que tampoco le agrada la Policía actual, sobre todo, porque mantiene la “esencia liberal” y, además se muestra cada vez más, como el Sindicato más grande, poderoso y organizado del país; Sindicato que no milita en el masismo y de vez en cuando (cada vez más seguido) protesta por la situación en la que se viven sus afiliados.Romero es más concertador y sobre todo, cede mucho a la “Institución Verde Olivo”, en el entendido, muy cierto, por otro lado, de que con una policía díscola, la tranquilidad ciudadana será todo lo contrario; eso lo sabe Morales, que se quejó por los gases lanzados en el Min. Gobierno, en un acto en el que él estaba y, por supuesto, por la corrupción de “algunos grupos” al interior de la Institución.Esa relación está rota desde hace rato, cuando Morales reemplazó a la Policía en la Seguridad del Presidente; vaya uno a saber si alguna vez fue buena, considerando los enfrentamientos entre la Felcn, la FTC, en el Chapare y la Policía que reprimía a los cocaleros en marchas y protestas.Las cosas están feas en ese lado y, claro, en saludo a la llegada de Romero, seguramente la Policía mostrará grados de eficiencia, pero, el asunto no es con Romero, es con el Presidente con quien se debe resolverYa veremos qué sigue.Los Tiempos – Cochabamba