Rodrigo Corzo GarcíaEn cuanto al conflicto de COMCIPO, el gobierno insiste que se invierte millones en Potosí.1ro. La inversión en la planta de litio en el salar, por más millonaria que sea, no llega a beneficiar directamente a la población de Potosí; -pero genera fuentes de empleo, dirán algunos… Cierto, pero dudo mucho que se emplee a los mismos potosinos por la insuficiente cualificación técnica, no creerán que en esa planta trabajarán solo potosinos, ¿o sí? Sería ingenuo. Por otra parte, un muy buen porcentaje de los réditos económicos del litio irán a parar a ¿adivinen dónde? Al gobierno central.2do. La integración carretera es positiva, de igual manera es millonaria, pero está diseñada para integrar a Bolivia, no pensada en Potosí solamente -pero dinamiza la economía! dirán otros… Sí, pero las carreteras a quienes más benefician (económicamente) es a aquellos que tienen la capacidad, oportunidad y posibilidad de transportar productos, mercaderías, de comerciar. Y ese sector económico emprendedor o «dinamizador», digamos, definitivamente no está asentado en Potosí.3ro. Es constante escuchar a las autoridades del ejecutivo hacer comparaciones de antes de 2005 y después de 2005, comparaciones como: antes de 2005 en la República, con los gobiernos neoliberales se les daba x, y después de 2005, se les da x+1. Ese intento por dividir la historia en «antes de nosotros y después de nosotros», se llama comparación mal intencionada. Si uno es #simplista, seguramente diría -pero si antes se les daba x y ahora x+1 está bien- pero debemos reconocer que ese x+1 responde al auge de los precios #internacionales de hidrocarburos, precios que por supuesto son independientes a los gobiernos de turno. El error, pecado de los gobiernos «neoliberales» fue que se guardaron tajadas de nuestros recursos naturales y dejaron que se fugara el capital imposibilitando la reinversión; quizá lo mejor del actual gobierno, y tal vez por eso lo siguen mencionando en sus spots multimillonarios a casi 10 años, fue la llamada «nacionalización. Sin embargo gran parte, por no decir todo, de ese x+1 proviene de esa decisión, decisión aplaudible, pero ¿fue un esfuerzo titánico demasiado sacrificado? Lo dejo a su criterio.En fin, las demandas de COMCIPO no pueden no traducirse en dos simples palabras: PACTO FISCAL.Una correcta distribución de los recursos evitará que el gobierno central acumule el 80% de los recursos del Estado.Las autonomías no hacen más que dar obligaciones y responsabilidades sin recursos para ser cumplidos. Lo ideal sería que por lo menos un 50% de los recursos esté en manos de los gobiernos subnacionales, para así ejecutar sus propios proyectos, sin necesidad de extender la mano, de mendigar al gobierno central para que éstos puedan ser cumplidos.Con el 80% de los recursos el gobierno central reparte obras a gana y gusto, a quién quiera, y lo peor para mi gusto, a quién convenga… con fines político-electorales, lo que daña terriblemente nuestra pequeña democracia.A ver, razonemos un poco con mentalidad de político, ¿Uds. creen que al gobierno central le conviene gastar en Potosí? ¡No! Pues el departamento ya se tiene ganado, además que los electores son mínimos, minúsculos, a comparación de las capitales del eje troncal; es mejor «#invertir» en la llegada del Papa, en Santa Cruz y el G77, en La Paz y los teleféricos, en Cochabamba y el tren eléctrico, porque son importantes, a ellos es a quien se tiene que conquistar, pues son la base y definición de cualquier acto político-electoral (sarcasmo).Si no nos gusta mendigar, repito, debemos decir: PACTO FISCAL.