Médicos diseñan un protocolo para bajar el azúcar elevada


La mayoría de los centros de Bolivia no tienen un procedimiento para tratar la hiperglicemia. En la clínica Foianini diseñaron uno durante un año. Desde hoy lo comparten con sus colegas

bolivia, sin protocolos los centros de argentina aplican el procedimiento en estos casos

Bolivia, sin protocoloslos centros de Argentina aplican el procedimiento en estos casos

Tiene 75 años y debe ser internada por una insuficiencia cardiaca causada por el chagas. Además, respira con dificultad. Su condición obliga a tomar varios exámenes. Entre ellos, el de glicemia, que mide el nivel de azúcar en la sangre.



El resultado es inusualmente alto: más de 160. “Es diabética”, sentencia uno de los médicos. Pero resulta que eso es un error, según el endocrinólogo Gonzalo Moscoso.

“Un paciente internado tiene el ‘derecho’ de tener el azúcar alta por el estrés físico y síquico. No se puede diagnosticar la diabetes durante una internación”, explica el endocrinólogo.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Ese pequeño ejemplo muestra que es necesario seguir un protocolo, es decir, una serie de procedimientos para manejar el azúcar alta o hiperglicemia en las personas que están internadas.

Un año de trabajo
Establecer un protocolo implica, además de diseñarlo, asegurarse de que todo el personal de una institución de salud lo conozca. Durante un año, los endocrinólogos Gonzalo Moscoso y Douglas Villarroel, y la internista Coral Cristaldo, explicaron que los pacientes con azúcar alta en la sangre tienen tres veces más complicaciones que los pacientes diabéticos.

Moscoso y Cristaldo consideran clave que todo el personal de salud conozca el procedimiento que se debe seguir ante un internado con hiperglucemia. El principal impulsor de estos protocolos, Guillermo Umpierrez, estará hoy en el seminario volcando en los asistentes sus 30 años de experiencia en educación sobre diabetes. Umpierrez es profesor de Medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad Emory. Dirige la sección de Diabetes y Endocrinología en el Grady Memorial Hospital.

También estará Carolina Petit, responsable de Gestión de calidad y seguridad del paciente de la clínica Foianini. La endocrinóloga Marilín Camacho, responsable del programa Diabetes Gestacional del Sedes (Servicio Departamental de Salud), y Douglas Villarroel estarán también en el seminario.

Los números son demasiado elocuentes. Según Villarroel, las personas operadas y sometidas a un control estricto de su nivel de azúcar mueren menos en el hospital: 34% de disminución en la mortalidad. Su necesidad de diálisis se reduce un 41% y la necesidad de transfusiones, un 44%.

¿Qué se requiere para iniciar el protocolo? Basta una prueba sanguínea sencilla, para luego complementarla, si es necesario, con una prueba interesante: la prueba de hemoglobina glicosilada. De todo esto se hablará hoy en el seminario

Fuente: eldeber.com.bo