
Tener un hermano varón no es fácil para una mujer, menos si eres la más pequeña y vives con dos hermanos (como me pasó a mí).
Aprendes a convivir con hombres, mucho más que con mujeres, y a jugar a las muñecas, a los autitos, a las mamás, al fútbol… ¡muchísimas cosas! Pero no solo aprendes en tu infancia, a lo largo de tu vida también aprendes otras cosas. ¿Sabes qué es lo mejor de todo? ¡Te será de gran ayuda en tus relaciones!
Sabes lidiar con hombres
Además de tu hermano, también están todos sus amigos… tú sí que tienes experiencia con hombres.
Sabes cómo piensan los hombres
Sabes qué les gusta a los hombres
Eres independiente
Como todo hombre que se pasa cometiendo travesuras, tus padres no sacaban un ojo de encima de tu hermano, es por eso que tú has aprendido a no recibir toda la atención y a hacer muchas cosas sola.
Al día de hoy sigues siendo una persona muy independiente y eso es fundamental en una relación.
Eres paciente
Fuente: www.imujer.com