La receta del «satuco» con secretaria incluída


Ha resultado un genio en eso de pasar de indigente a rico y antes que pedirles a los policías que vivan a pan y café ¿por qué no les da su receta?

clip_image001Los policías enviados por Evo a sofocar las protestas sociales, arriesgan la vida pero un «satuco» quiere que vivan a café, pan y tostado. (Desbloqueo en Caranavi, foto El Deber)

Gustavo Torrico, el “satuco”, tiene la receta para que a los policías les alcance su miserable sueldo. Dice que tienen que acostumbrarse al pan con café como asegura que él lo hizo cuando “gambeteaba la pobreza en la casa de pensión” como dice un tango. Es más, comenta que la pasó con tostado con café.



Tomemos la sugerencia por el lado amable y supongamos que fue hecha de muy buena fe. Sin embargo, lo que los policías le agradecerían mucho y en realidad todos es que nos de la fórmula, la misma que utilizó para salir de tan lacerante pobreza y llegar a los niveles de bonanza económica que hoy tiene.

Es que en la actualidad el ex pobre y casi indigente “satuco” se da una vidita que envidiaría el más ostentoso de los oligarcas que ahora detesta pero servía perrunamente en sus épocas de militante de ADN y el NFR. A ello agrega sus dotes de play boy de cuarta y de bailarín de arrabal en las discotecas paceñas donde acude a olvidar a fuerza de wiskhy Old Parr sus pasadas carencias.

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Por supuesto que este tránsito tan repentino no se debe a un arte de magia o lo que es menos creíble aún, que haya sido consecuencia de su trabajo honesto y sacrificado, que de eso no sabe nada.

Sería realmente interesante que nos de la receta para, de la noche a la mañana, pasar del “tostado con café” a ser propietario de la Universidad Informática, de un canal de televisión y de algunas casas y vehículos de lujo. Que nos diga como hace para pagar a su secretaria, la misma que se llevó del parlamento al viceministerio de Gobierno, a la que paga un lujoso departamento en la calle Tiquina de La Paz y a la que ha asignado una vagoneta del Ministerio de Gobierno con chofer y todo.

Algún mal pensado y envidioso de esos que nunca faltan podría suponer que el origen de su fortuna se encuentra en los “aportes” que exigía a los “beneficiarios” del ex FONVIS y que nunca recibieron su vivienda pero que si sirvieron de escalera para su “carrera política” si es que así se puede denominar a toda su trayectoria que siempre ha lindado en lo delincuencial.

O, posiblemente podrían atribuirla a los diezmos que exige a todos sus correligionarios (tal vez el término más adecuado sería “secuaces”) por acomodarlos en cargos para los cuales no están ni mínimamente calificados.

Tal vez se les ocurriría atribuirla a los pagos que exigía a Fernando Dips, ex presidente de COTEL con el compromiso de impedir, utilizando sus influencias, una intervención que al final igual se produjo sin que haya podido evitarlo la “donación” de un canal televisivo del cual se apropió.

Lo menos que podría pedirse a Gustavo Torrico es que sea buenito y si da una receta, la de completa ya que de manera indudable ha resultado un maestro en eso de salir de la pobreza aunque para hacerlo haya dejado pocos artículos del Código Penal sin transgredir.