Radio noticias. La denuncia las hizo a través de una carta manuscrita, también asegura que el “capo” Williams Rosales está vivo y que se puso a buen recaudo.
LA CARTA MANUSCRITA DEL CAPITAN ORLANDO ARAUJO
Una carta manuscrita del ex capitán de Policía Orlando Araujo destaca lo siguiente: “Puedo seguir enumerando unas 20 interrogantes más que ya creo que serían innecesarias, lo que sí creo que Williams Rosales está vivo, él es una persona inteligente, adicto a la droga, con un patrimonio de más de 150 millones de dólares guardados e invertidos no sólo en el país sino en el extranjero.
No creo que esté muerto, al contrario, al verse acorralado por el gobierno por sus vínculos con el narcotráfico, así como acorralado por la competencia que son los paraguayos, brasileros, colombianos, a quienes les jugó sucio porque hizo que la Policía les descubriera sus fábricas de cocaína.
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Se ha puesto a buen recaudo, deduzco de esta situación porque es muy raro que hayan sobrevivido de esta situación Juan Carlos Maraz, amigo íntimo, de infancia y uno de sus brazos derecho de Williams Rosales, así como su primo Tata y su principal guardaespalda de años como el colombiano. A menos que éstos se hayan vendido al bando y traicionado a su jefe, es una posibilidad que ha cobrado fuerza, porque cuando son estos individuos que están dando las pistas a Denver Pedraza que pertenece al Clan Rosales para desviar la investigación a favor de ellos. Atentamente el Capitán, Orlando Araujo Becerra”. (UNO)
ARAUJO INVOLUCRA A GENTE DEL GOBIERNO CON MAFIAS DEL NARCOTRAFICO, ASEGURA QUE “CAPO” WILLIAMS ROSALES VIVE
El capitán retirado de la Policía Orlando Araujo Becerra involucró a algunos funcionarios del Gobierno con las mafias de narcotraficantes más grandes que operan en Bolivia y aseguró que el supuesto “barón” de la droga Williams Rosales no está muerto, sino a buen recaudo.
Esas afirmaciones hizo Araujo a través de una misiva escrita a pulso en hojas cuadriculadas, con fecha 21 de junio de 2009, dirigida a medios de comunicación y firmada por él al pie de cuatro de las seis páginas.
El capitán llama a Rosales como el barón de la droga en Bolivia e indica en el primer punto de la carta que “por medio de personas como el abogado Denver Pedraza, quien con toda su influencia a nivel de Gobierno y policías, logró que de un tiempo a esta parte el GTIDE (Grupo de Tarea de Investigaciones de Delitos Especiales) se encuentre totalmente tamizado, siendo que los grandes hombres de la Ley se vean perjudicados en todos sus objetivos, porque algunos malos funcionarios del Gobierno, posiblemente pagado por estos barones de la droga, presionaron para que estos camaradas especializados en la lucha contra las drogas sean cambiados de destino o unidades”.
En la misiva agrega que se perjudicó a los policías de lucha antidroga con acusaciones generadas por estas mafias por supuestos delitos que habrían cometido los efectivos a fin de neutralizar sus acciones o planes y para ganar terreno.
Por eso “no es coincidencia que el abogado Denver Pedraza tenga contacto con algunos altos funcionarios del Gobierno y algunos altos mandos policiales, no es coincidencia también que este abogado haya actuado siempre en contra de oficiales de la policía”, señala. (Erbol)