Seguro que ya has escuchado eso de: «tengo FOMO», o, «yo creo que sufro FOMO». Tranquilo, solo es un problema psicológico nacido con la explosión del mundo digital y el crecimiento de las redes sociales y que afecta sobre todo a los millennials. De momento no está considerado como enfermedad ni nada, eso sí, mejor que vayas comprobando si tú también lo sufres, que es algo muy probable.¿Sabes esa sensación que tienes cuando tus amigos organizan algo y no puedes asistir? ¿Esa ansiedad que te provoca el saber que mientras tú tienes que ir a un evento, en otro punto del mundo otra gente está haciendo algo mucho más interesante y no puedes acudir? Lo sientes, ¿verdad? Pues eso, amigo, es FOMO. No te preocupes demasiado, según los expertos, alrededor de dos tercios de la sociedad mundial sufre este síndrome en mayor o en menor grado.Lejos de conjeturas o ejemplos, el FOMO, llamado así como un acrónimo de ‘Fear of Missing Out’, un concepto que podríamos traducir al castellano como ‘Miedo a Perderse Algo’, hace referencia a una especie de trastorno psicológico que, aunque no es considerado como una enfermedad, los expertos definen de esta manera: «La ansiedad de que un evento emocionante o interesante pueda estar ocurriendo actualmente en un lugar en el que tú no puedas estar. A menudo esta ansiedad es despertada por mensajes vistos en las redes sociales». (Diccionario Oxford).Un tipo de trastorno provocado por una ansiedad que todos los expertos coinciden en que ha nacido a raíz de que el mundo se ha ido interconectando cada vez más. Antes, para una persona el mundo se reducía a pequeños espacios en los que era más fácil moverse y poder acudir a todos los eventos que uno creyera interesante, pero en la actualidad es literalmente imposible estar en todos los puntos que una persona pueda querer estar. Y eso puede provocar esa ansiedad que derivaría en este trastorno psicológico.Se suele hablar de este problema como una evolución o adaptación actual de un sentimiento tan primario como el del miedo a la exclusión que se ha agravado con la interconexión global. El ser humano es un ser sociable, nacido para vivir en grupo, teniendo el instinto primario de socializarse y evitando la marginación y la exclusión por el simple hecho de sobrevivir. Este síndrome, aunque ha nacido con los millenials, viene de un miedo que el hombre sufre desde sus principios. Las redes sociales generan una sensación mayor de grupo pero también pueden provocar una situación de soledad cuanto mayor es el rango del mundo que se alcanza.Es verdad que puede llegar a sonar como una cierta broma pero lo cierto es que, como otros trastornos actuales, al estilo de la nomofobia, los expertos empiezan a alarmarse con este tipo de síndromes, pues pueden llegar a provocar problemas graves en ciertos pacientes. La ansiedad producida por el FOMO puede llegar a agravarse provocando que una persona sea incapaz de desconectar del mundo que le rodea, generando depresiones o estados de dependencia psicológica bastante complicados de tratar.Imagina, por ejemplo, que no pudieras dormir tranquilo si no revisaras antes todo tu timeline de Twitter o todo tu muro de Facebook, piensa en que no pudieras decidir qué hacer una tarde hasta que supieras qué van a hacer todos tus amigos de Instagram. Solo reflexiona en cómo sería tu vida si no pudieras organizar nada con cierta antelación porque no supieras si algo mejor fuera a ocurrir en ese mismo momento. Una vida enganchada a una dependencia social que, aunque aún no ha sido nombrado como enfermedad, cada vez afecta a más gente de forma importante.
¿Cómo puedo saber si sufro FOMO?
Lo cierto es que en la actualidad es difícil no sufrir algo de FOMO. Solo con tener perfiles de redes sociales y estar conectado a internet la persona empieza a interactuar con el mundo y a darse cuenta de que aunque lo intente no puede estar en todo lo que le gustaría. Se empieza a dar cuenta de que aunque quiera no puede ser omnipresente, y eso puede no sentir demasiado bien a la mente.¿Te empeñas en publicar todo lo que haces, en estar siempre al día de lo que ocurre en las redes? ¿Te cuesta aceptar que tienes que elegir entre una vivencia y otra? Pues sufres FOMO. En mayor o menor grado, pero hay algo dentro de ti que te provoca la necesidad de estar siempre al día y no poder perderte nada.Como no se considera una enfermedad, de momento, no hay un tratamiento o cura, pero los expertos si dan algunas recomendaciones para prevenir esta ansiedad. Consejos tan sencillos como desconectarse de internet cuando durmamos o estemos en compañía y, sobre todo, fomentar las relaciones sociales cara a cara. Porque mientras miras la pantalla y crees que estás viviendo todo, no te das cuenta de que te pierdes lo mejor, lo que de verdad pasa a tu alrededor.Fuente: Gonzoo.com