Los estudiantes denunciaron que el consejero cobraba cerca de 1.000 dólares para agilizar la asignación de fechas de examen de grado y 400 bolivianos para aprobar exámenes de mesa.

En la UMSS buscaban a “Lucho” para resolver casos irregulares
TATIANA CASTRO / OPINIÓN / COCHABAMBA“Búscale al Lucho”, era la recomendación que algunos universitarios daban a sus compañeros para que resuelvan sus dificultades académicas y administrativas, como la demora en la asignación de fechas para sus exámenes de grado, sus aplazos en las evaluaciones de mesa o en cursos de verano.El consejero de la carrera de Derecho de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) Luis Fernando N.M., más conocido como Lucho, ahora es acusado por el Ministerio Público por el delito de extorsión. Los policías de Inteligencia lo capturaron in fraganti el pasado 21 de septiembre cuando cobraba 500 dólares a una mujer por agilizar un examen de grado. La denunciante entregó a las autoridades policiales una grabación en la que le ofrecen darle el bolillo del tema que ella escoja para su examen y que no se aplace.Algunos estudiantes dicen que en la Facultad de Derecho, el 90 por ciento de los egresados opta por el examen de grado como modalidad de titulación. “Y todos saben que a través de Lucho se podía acelerar el proceso y garantizar la aprobación”.“Los plazos regulares para obtener fecha y rendir el examen de grado ante un tribunal es de, al menos, un año y medio, pero si se pagaba un promedio de 1.000 dólares se lo podía hacer en seis meses. Todos saben eso”, dice nuestra fuente.Además, existía el compromiso de que el tribunal esté conformado por docentes de “confianza”, dispuestos a aprobar a los postulantes. Hay catedráticos que asisten durante jornadas completas a las evaluaciones y otros que jamás fueron convocados a ningún examen de grado. “Algunos exámenes son un chiste, porque no se llega a la cuarta parte de las preguntas y el postulante ya tiene la aprobación”, añade.Las irregularidades no solo se presentaban con los exámenes de grado; las notas de aplazo de las evaluaciones de mesa y de verano también podían ser modificadas si se pagaba 400 bolivianos. “Los docentes no daban la cara, lo hacía Lucho”, aseguran categóricamente los estudiantes de último año.El “Lucho” es conocido por ser el operador de algunos docentes y de autoridades académicas de la Facultad de Derecho. Las acusaciones recaen sobre el decano Freddy A. y el docente, Johnny T., como las cabezas de la presunta red de tráfico de notas.Ambas autoridades se encuentran en calidad de aprehendidos desde el lunes pasado. Ayer, fueron trasladados al Seguro Universitario por problemas de salud. El Ministerio Público confirmó que los dos son investigados por la presunta comisión de los delitos de concusión y uso indebido de influencias en el ejercicio de sus funciones.La Fiscalía también instruyó el allanamiento de las oficinas de la decanatura, de la Dirección de carrera y el secuestro de documentación.El exdecano de Derecho Edwin Vargas admite que escuchó acerca de las irregularidades que se presentaban en la carrera de Derecho, pero no formalizó ninguna denuncia. Algunos estudiantes dijeron que en este periodo las irregularidades continuaron.Derecho, sin autoridadesLa Facultad de Derecho se encuentra sin autoridades desde el lunes pasado. Los estudiantes que deben realizar sus trámites son los más perjudicados.La rectora de la UMSS Mercedes Albornoz dijo que el Consejo Universitario analizará la posibilidad de convocar a elecciones para la decanatura. Inicialmente, los comicios debían realizarse el próximo 25 de octubre, pero no fueron convocadas.La autoridad indicó que como no existe un Consejo Facultativo conformado, la instancia habilitada para llamar a los comicios es el Consejo Universitario.El exdecano Edwin Vargas dijo que la solución a la crisis de la facultad es la elección de nuevas autoridades en las urnas.Un grupo de estudiantes comenzaron una campaña en contra de Freddy A. y Johnny T, y recaban las firmas de universitarios que habrían sido víctimas de cobros irregulares.