Cuando el MSM era su aliado y Evo quería clonar a Juan, el gobierno apoyó al municipio paceño para los festejos del 16 de Julio, ahora se la hizo difícil.
Otros tiempos. Julio de 2009: celebración del Bicentenario de La Paz, con diversos actos en que estuvieron el Presidente y Vicepresidente junto a Juan del Granado y Luis Revilla.
Para desplazar a los gobernadores y alcaldes opositores, el MAS no solo está recurriendo a los mecanismos jurídicos sino que cuanto esto no le ofrece mayores posibilidades, simple y llanamente intenta ignorarlos y traspasar sus atribuciones a otras instancias que le sean afines.
Recordemos que en los pasados años, cuando el Movimiento sin Miedo (MSM) era todavía su aliado y Evo Morales quería clonar a Juan del Granado, el gobierno no se hizo mayores problemas porque sea el municipio paceño el que, como es tradicional, se encargue de organizar los festejos conmemorativos de la gesta del 16 de Julio.
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¡Que tiempos aquellos! Cuando la relación entre el MAS y el MSM se mostraba idílica y nada anticipaba que, como en las telenovelas, el amor se tornaría en odio y los protagonistas, después de jurarse amor eterno, cambiarían súbitamente y comenzarían a mostrarse los dientes.
Ocurre que ahora, cuando el MSM ha decidido desmarcarse del MAS, el gobierno quiere hacerles la vida dificil a todas las autoridades elegidas por ese partido y específicamente al alcalde Luis Revilla. La instrucción para que la gobernación del Departamento de La Paz se haga cargo de la organización de los festejos julianos, salió del palacio de Gobierno y no fue una iniciativa del masista César Cocarico que está mostrando que es un bueno para nada, excepto para acatar las órdenes que le envía el jefazo Evo Morales.
Se trata sin duda de un insólito avasallamiento que tiene sus orígenes en la propia construcción ideológica del MAS. No nos olvidemos que hace algún tiempo los masistas sugirieron el cambio del nombre de la plaza Murillo por el de plaza Tupac Katari.
Eso se debe a que no aceptan que la gesta del 16 de Julio encabezada por Pedro Domingo Murillo fue de origen criollo y estos hechos históricos no entran en el imaginario masista para quienes solo los indígenas lucharon por la independencia nacional.
Las razones de esta actitud mezquina son también políticas y muy expresivas de la ideología absolutista y avasalladora de la que se nutre el partido en función de gobierno. Ya ha mostrado que no tolerará la presencia opositora en ninguna de las áreas del Estado por mínima que sea.
En Sucre y otras localidades se deshizo de alcaldes opositores aprovechando su control del sistema judicial. En La Paz no tiene argumentos para ello y por tanto recurre a un desconocimiento de facto de las competencias del alcalde. Quien manda en La Paz es el oficialismo y eso es lo que quiso mostrar en esta oportunidad el gobierno y echó mano de un decreto que asigna la organización de festejos de efemérides departamentales a los gobernadores (a ver si mantiene el decreto para gobernadores opositores ), cuando en realidad se trata de una celebración conjunta y más en el caso de la ciudad de La Paz por ser la capital Sede de Gobierno.
Es seguro que la misma actitud tendrá el gobierno en Potosí -el alcalde Rene Joaquino es otra de las víctimas perseguidas judicialmente- y en otras ciudades donde los alcaldes sean opositores. En Sucre el Ejecutivo saboteo y minimizó los festejos del Bicentenario del primer grito libertario pero realzó los festejos paceños debido a que Juan del Granado, el pasado año todavía era su aliado.
Sin embargo, el malestar que ha generado en el pueblo paceño la actitud mezquina del gobierno ha hecho recular al MAS que envió al canciller Choquehuanca a poner paños fríos y finalmente el gobernador Cocarico y el alcalde Revilla podrán llevar adelante la celebración de la Efemérides de La Paz, con presencia de Evo y todo, sin ponerse zancadillas del uno al otro, por ahora; ya que las otras batallas vendrán después.