El autogolpe de Estado gradual que comenzó con el ascenso de Hugo Chávez al poder en Venezuela parece haber llegado a su plena consumación en la jornada de hoy, con la disolución del Parlamento a manos de un risible “Poder Judicial” digitado por su discípulo y sucesor, Nicolás Maduro.De esta forma, la dictadura que fue construida pieza por pieza a lo largo de los años, arroja a un lado su fachada o máscara seudo-democrática para mostrarle al mundo su auténtica faz autoritaria.La recuperación de la república venezolana sólo podrá ser posible mediante una conjunción de factores:1) Presión externa, con la activación de la Carta Democrática Interamericana, la suspensión de ese país en la OEA y el retiro de embajadores de las naciones americanas y europeas manejadas por gobiernos libres y constitucionales.2) Movilización popular interna, sin concesiones a falsos diálogos distractivos manipulados por “mediadores” sesgados hacia el populismo.3) Pronunciamiento institucionalista desde esferas militares, a la manera de lo sucedido recientemente en la primera vuelta ecuatoriana. En este caso, exigiendo el respeto a la Asamblea Nacional y la necesidad de un cronograma electoral a breve plazo… [email protected]