Tribunal Supremo de Justicia asumirá funciones del Congreso venezolano • Opositores califican de “autogolpe” por parte del gobierno de Nicolás Maduro • Cancillería de Perú anunció el retiro definitivo de su embajador en Venezuela • Secretario de OEA dijo que es “urgente” convocatoria a un Consejo Permanente.El Diario / La PazLegisladores venezolanos expresaron su desacuerdo con la decisión asumida por el Tribunal Supremo de Justicia que disolvió el parlamento. Al respecto surgió una unánime censura en América a “la ruptura del orden democrático” en Venezuela.Venezuela quedó conmocionada por la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de asumir las competencias de la Asamblea Nacional de mayoría opositora, fallo que los adversarios al chavismo calificaron de “autogolpe” por parte del gobierno de Nicolás Maduro.El presidente de la Asamblea, Julio Borges, aseguró desde la sede del Parlamento que el Gobierno venezolano ha dado un “golpe de Estado” a través del Tribunal Supremo y advirtió que los diputados opositores no acatarán esta decisión.Por su lado, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, tachó de “autogolpe de Estado”. Dijo, además, que es “urgente” la convocatoria de un Consejo Permanente en el marco del artículo 20 de la Carta Democrática.El jefe de Estado no se ha pronunciado sobre el tema aunque la canciller Delcy Rodríguez sí salió al paso a la decisión de Perú de retirar a su embajador en Venezuela, Mario López Chávarry, “de manera definitiva” lo que no implica una ruptura de relaciones.
Ola de rechazo por el golpe a la Asamblea de Venezuela
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, anunció que la cámara “se rebela y desconoce” la decisión judicial.AFP. Julio Borges rompe la sentencia del Tribunal Supremo de Venezuela.Página SieteAFP / Caracas.- El Parlamento venezolano de mayoría opositora y la Organización de Estados Americanos (OEA) denunciaron ayer que el presidente Nicolás Maduro dio un golpe de Estado, luego de que el máximo tribunal asumiera mediante sentencia las competencias del Legislativo.Luis Almagro, secretario general de la OEA, denunció lo que consideró un «auto golpe de Estado” en Venezuela y pidió convocar de urgencia al Consejo Permanente del ente continental.»Aquello que hemos advertido lamentablemente se ha concretado”, añadió el diplomático, haciendo referencia a informes de mayo de 2016 y 14 de marzo de 2017, en los que detalló un desandar antidemocrático en Venezuela.El presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, dijo por su parte que Nicolás Maduro «dio un golpe de Estado”.Borges instó además a la Fuerza Armada a no «seguir callada frente a la ruptura de la Constitución”. «Sabemos que la inmensa mayoría de los oficiales (…) están en contra del caos que sucede en Venezuela”, sostuvo el diputado, y anunció que la cámara «se rebela y desconoce” la decisión judicial.La noche del miércoles, la Sala Constitucional del TSJ asumió las funciones del Parlamento en un dictamen que según analistas representa un paso más hacia un modelo autoritario.»Mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta sala o por el órgano que ella disponga”, indicó el fallo.La oposición anunció protestas a partir del sábado. El tribunal, al que la oposición acusa de servir a Maduro, declaró en desacato al Legislativo en enero de 2016, debido a la juramentación de tres diputados opositores cuya elección fue suspendida por presunto fraude.Por ello ha anulado todas las decisiones parlamentarias. Aunque la cámara desvinculó a esos diputados posteriormente, la corte considera que el acto no fue formalizado.»Esta semana hemos avanzado lamentablemente hacia un modelo autoritario en la política venezolana. La democracia está en peligro”, dijo el analista Carlos Romero. «Estamos ante un uso indiscriminado e ilegal de las atribuciones del TSJ para acabar con el Legislativo”, añadió.»No podemos estar con la Asamblea Nacional ausente porque ellos quieran”, dijo el legislador Diosdado Cabello, uno de los principales dirigentes del chavismo, al defender el fallo. Alegando el desacato, el TSJ ya había retirado la inmunidad a los diputados el martes, lo que abrió la posibilidad de enjuiciarlos incluso ante tribunales militares.El retiro de los fueros parlamentarios ocurrió mientras el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reunía para debatir la grave crisis política y económica del país petrolero.La cita en Washington acabó sin acuerdos, pero 20 países suscribieron una declaración conjunta en la que expresaron «preocupación por la difícil situación” de Venezuela. La sentencia con la que el Tribunal Supremo asumió las funciones parlamentarias fue calificada como «una bofetada enorme a la OEA” por el politólogo Christopher Sabatini.Diputados opositores protestan y chocan contra militaresDiputados opositores venezolanos protagonizaron una refriega con militares frente a la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Caracas, adonde acudieron para rechazar una sentencia con la que esa corte asumió sus funciones.Los parlamentarios intentaron franquear una barrera de uniformados, en medio de consignas contra la corte y su fallo.»Vinimos a responder esa sentencia falsa, no la vamos a acatar”, espetó ante los militares el asambleísta Juan Requesens, quien en medio de empujones terminó con la camisa rasgada.Al lugar llegó un pequeño grupo de partidarios del gobierno con una bandera de Venezuela.»Fuera de aquí, somos chavistas”, gritaron los manifestantes mientras sus adversarios se alejaban. «Estos señores quieren robarnos la tranquilidad que el pueblo está buscando, entonces que tampoco tengan paz ellos”, expresó a su vez el diputado opositor Carlos Paparoni, refiriéndose a los magistrados.Frente a los soldados, entre los cuales varias mujeres provistas de escudos, Paparoni añadió que «si la Guardia Nacional no entiende que esta lucha es de los venezolanos, de sus familias que están pasando hambre, entonces que se la calen (aguanten)”. Los legisladores rompieron copias del fallo, que el TSJ justifica en el hecho de que la Asamblea está en desacato.
Varios países critican a Maduro, acusado de una ruptura del orden constitucional
Estados Unidos, la Unión Europea, Luis Almagro, secretario general de la OEA, Canadá y varios países latinoamericanos (Brasil, Colombia, Chile, Perú, Argentina, México, Panamá y Guatemala) denunciaron la decisión de la Sala Constitucional del TSJ.Protestas contra Nicolás Maduro en Venezuela. Foto: AFPLa Razón Digital / AFP / CaracasUna avalancha de críticas de la comunidad internacional se desató contra el gobierno de Nicolás Maduro tras la decisión del Tribunal Supremo de asumir las competencias del Legislativo, lo que fue calificado como un «golpe de Estado» por la oposición venezolana.»En Venezuela Nicolás Maduro dio un golpe de Estado», denunció el presidente de la Asamblea, Julio Borges, quien rasgó ante las cámaras el fallo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), calificándolo de «basura».Estados Unidos, la Unión Europea, Luis Almagro, secretario general de la OEA, Canadá y varios países latinoamericanos (Brasil, Colombia, Chile, Perú, Argentina, México, Panamá y Guatemala) denunciaron la decisión de la Sala Constitucional del TSJ, al que la oposición acusa de servir al gobierno, de asumir las funciones del Parlamento.Borges instó a la Fuerza Armada a no «seguir callada frente a la ruptura de la Constitución». «La inmensa mayoría de los oficiales (…) están en contra del caos», sostuvo, y anunció que la cámara «desconoce» a la corte.Maduro habló brevemente en la televisión estatal durante una condecoración a diplomáticos, sin pronunciarse sobre la situación.La oposición anunció protestas a partir del sábado, mientras que diputados protagonizaron una refriega con militares frente al tribunal y pequeñas manifestaciones se realizaron en Caracas. El opositor preso Leopoldo López pidió en Twitter retomar la protesta en las calles para «desconocer la dictadura y rescatar la democracia».Golpe diplomático Tras la medida, Almagro, fuerte crítico del gobierno venezolano, denunció un «autogolpe» en el país. Para Estados Unidos, enemigo sempiterno de la revolución bolivariana, hay una «ruptura de las normas democráticas».Uno de los primeros países latinoamericanos en protestar fue Perú al retirar a su embajador en Caracas denunciando, al igual que Brasil, una «ruptura del orden constitucional». Por su parte, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, llamó a consultas a su embajador, y el Congreso de Costa Rica pidió aplicar la Carta Democrática Interamericana de la OEA a Venezuela.El pasado martes, el TSJ ya había asestado un golpe a la Asamblea, al retirar la inmunidad de los diputados, lo que abrió la posibilidad de enjuiciarlos incluso ante tribunales militares.Esa decisión coincidió con una reunión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para debatir la crisis política y económica de Venezuela que culminó sin acuerdos.En tanto, el gobierno de Evo Morales, quien está en Cuba para una cirugía, denunció un «nuevo ataque que intenta facturar la democracia, desestabilizar al Gobierno del presidente Nicolás Maduro y desconocer la Constitución Venezolana», según un comunicado de la cancillería boliviana.El TSJ declaró en desacato al Legislativo en enero de 2016, debido a la juramentación de tres diputados opositores acusados de fraude electoral.Tras ello, anuló todas las decisiones del Parlamento y ya había asumido algunas de sus competencias.El diputado Diosdado Cabello, uno de los principales líderes chavistas, pidió a sus seguidores prepararse «para defender el país» ante una eventual intervención militar extranjera.«Modelo autoritario» Los analistas advierten sobre un «autogolpe» o un avance hacia un «modelo autoritario». «Esto es parte de un golpe que se ha ido gestando con medidas que fueron cerrando todas las puertas a la oposición para que cumpla el papel para el que fue elegida» en el Congreso, señaló Paul Hare, de la Universidad de Boston y exdiplomático británico en Venezuela.»Es difícil llamar esta decisión de otra forma que no sea un autogolpe», comentó a la AFP Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, quien comparó el caso con la decisión del entonces presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) de disolver el Congreso en 1992.Una semana antes de la reunión de la OEA, el bloque opositor aprobó un acuerdo en el que pidió al organismo aplicar la Carta Democrática, que prevé sanciones en caso de alteraciones o ruptura del hilo constitucional, lo que Maduro calificó como «traición a la patria», delito castigado con penas de hasta 30 años de cárcel.La última sentencia del TSJ también tiene trasfondo económico. Se produjo en respuesta a un recurso de interpretación sobre la creación de empresas mixtas en el sector petrolero.Según la Constitución, el gobierno no puede firmar contratos de interés público «sin la aprobación de la Asamblea», pero al declarar «omisión legislativa», la corte indicó que no existe «impedimento».Esto resulta clave para el gobierno, que busca financiamiento para paliar un déficit fiscal que el Banco Mundial estimó en 11,5% del PIB en 2016. Maduro intenta atraer inversión extranjera para los sectores petrolero y minero, y enfrentar así la grave crisis económica, reflejada en escasez de bienes básicos y una inflación proyectada en 1.660% por el FMI para 2017.Las elecciones presidenciales están pautadas para diciembre de 2018, mientras que de gobernadores debieron realizarse a fines del año pasado, pero el poder electoral las pospuso para 2017 y aún no fija fecha.