Ha querido el destino que este país incluya en su lista de héroes, en esa misma en la que aparecen Bolívar y Sucre; Juana Azurduy y Warnes, a nueve aduaneros que siempre se mantendrán bajo sospecha, más allá de la condena que se hubiera producido en Chile. Lo paradójico es que tenemos como “mártires” a esos funcionarios en un contexto bastante ensombrecido y sobre todo, cuando estamos viviendo un auge del contrabando nunca antes visto en el país, con ferias de autos ilegales por todos lados, comunidades que defienden a capa y espada la mercadería ilegal y con representantes de los conocidos “chuteros” dentro del Congreso del Estado Plurinacional. Los que producen todos los días con tanto sacrificio y se ven obligados a enfrentar la competencia desleal, protestan insistentemente para que se haga algo en el combate a los contrabandistas. Es probable que esta declaración sirva de impulso. Otra explicación suena absurda.
Fuente: eldia.com.bo
