El futuro del protocolo de Kioto se debate en Durban

Unos 200 países comenzaron, el lunes, las negociaciones sobre el cambio climático con la misión de salvar el acuerdo para reducir las emisiones de gases invernadero antes de que expire en 2012

Las naciones llevan años enfrentadas y hay escasas esperanzas de lograr algún progreso importante, a pesar de las advertencias cada vez más graves de los expertos en cambio climático. Los diplomáticos también se preguntan si la anfitriona Sudáfrica estará a la altura del desafío de mediar en la dura negociación que se extenderá hasta el 9 de diciembre en la ciudad de Durban.

Los países pobres sostienen que los ricos se han enriquecido utilizando carbón, petróleo y gas y que se les debe permitir desarrollarse para salir de la pobreza. Las naciones desarrolladas argumentan que las grandes economías emergentes, como China, India y Brasil, deben aplicar límites a sus emisiones para que el mundo tenga alguna posibilidad de frenar el peligroso cambio climático. Y hay mucho en peligro.

Este mes, dos reportes de la ONU señalaron que los gases de efecto invernadero alcanzaron niveles sin precedentes en la atmósfera y que el calentamiento mundial posiblemente generará inundaciones, sequías y ciclones más intensos.



La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sostuvo que la temperatura promedio mundial podría subir entre 3 y 6 grados Celsius al final del siglo si los gobiernos no contienen las emisiones, lo que provocaría una destrucción sin precedentes, con el derretimiento de glaciares y aumento del nivel del mar. La entidad indicó que un aumento del 80 por ciento de la demanda mundial de energía elevaría las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un 70 por ciento para 2050 y se prevé que las emisiones del transporte se dupliquen, debido, en parte, al aumento de la demanda de autos en los países en desarrollo.

El Protocolo de Kioto compromete a los países más desarrollados a objetivos legalmente vinculantes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan el calentamiento del planeta. Las conversaciones en Durban son la última oportunidad para establecer una nueva ronda de objetivos antes de que la primera fase del Protocolo finalice en 2012.

«Puede parecer imposible, pero pueden lograr que se haga», dijo a los delegados Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Panorama complejo

Los diplomáticos esperan que haya algunos avances en financiación para ayudar a los países en desarrollo con mayor riesgo ante los efectos del calentamiento global, especialmente en África y los pequeños Estados insulares. Los países ricos se han comprometido al objetivo de proporcionar 100 mil millones de dólares al año a los esfuerzos contra el cambio climático para 2020. Sin embargo, los Estados Unidos y Arabia Saudita se han opuesto a algunos aspectos del Fondo Verde para el Clima, que ayudará a gestionarlo.

También existe la posibilidad de que algunos países ricos se comprometan a más recortes de emisiones. Pero la crisis de deuda que están sufriendo la zona euro y los Estados Unidos hace improbable que esos países aumenten su ayuda o impongan nuevas medidas que pudieran afectar sus perspectivas de crecimiento.

«Dadas las actuales situaciones políticas y económicas mundiales, la renovación del Protocolo de Kioto es altamente improbable», dijo Jennifer Haverkamp, directora del Programa Internacional del Clima para el Fondo de Defensa Ambiental. «Pero eso no es excusa para que el mundo se siente y no haga nada», aseveró.

Cualquier acuerdo depende de que China y los Estados Unidos, los mayores emisores del mundo, accedan a una acción vinculante en un acuerdo más amplio para 2015, algo a lo que ambos se han resistido durante años.

Rusia, Japón y Canadá sostienen que no firmarán un segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto si los mayores emisores no lo hacen también.

Fuente: www.infobae.com