“La Iglesia Católica no puede callarse”

- Selectos

Bolivia. Monseñor Jesús Juárez, obispo de El Alto, dijo que “cuando el Gobierno ha atacado a la Iglesia, nuestra credibilidad ha subido”. Afirmó que en un Estado laico el Gobierno no puede organizar una ceremonia religiosa.

“La Iglesia Católica no puede callarse”

imagePágina Siete/ La Paz 

De izq. a der. Jesús Juárez, obispo de El Alto; Raúl Peñaranda, director de Página Siete, y Cándido Tancara, jefe de redacción. Fotos Ximena Paredes / Página Siete

Al cerrarse hoy la Semana Santa de cristianos y católicos, Página Siete dialogó con monseñor Jesús Juárez, obispo de la Diócesis de El Alto, sobre el papel de la Iglesia Católica, su relación con el Gobierno y los vínculos con otras confesiones no católicas. 

Página Siete.- ¿Qué desafío representa El Alto para la Iglesia Católica, teniendo en cuenta el permanente crecimiento de esta ciudad?

Es una ciudad joven y es fundamental que El Alto tenga una identidad. Aunque mayoritariamente son aymaras que han llegado del campo, hoy El Alto es un conglomerado de culturas, etnias y costumbres diversas. Cuando llega un nuevo grupo, trae su identidad, sus usos y costumbres y sus santos de devoción. Entonces estamos trabajando para construir una identidad propia. Para ello la Iglesia ha reunido a todos los colaboradores pastorales en un sínodo diocesano, para buscar las líneas pastorales y responder a las necesidades de la población.

Hemos editado dos volúmenes con el trabajo social y educativo, en los que se aprecia el imprescindible aporte de la Iglesia para la ciudad de El Alto.

Desde 1994, cuando se crea la diócesis de El Alto, nosotros optamos por generar el clero boliviano, dado que por la altura y el clima ya no van a venir más misioneros de Europa. Entonces, hay que luchar por las vocaciones locales. Gracias a Dios tenemos 25 seminaristas en el nuevo seminario. En El Alto tenemos además 120 religiosas de 45 congregaciones y un grupo de 42 diáconos permanentes y alrededor de 76 sacerdotes, entre diocesanos y bolivianos, para 58 parroquias.

Página Siete.- Se ha mencionado reiteradamente que la fe católica ha disminuido, ¿esto es así?

En contra de lo que dicen algunas personas, observo que la fe católica en El Alto se está fortaleciendo y hay cada vez más bautizados -no sociológicamente católicos de los que asisten a ceremonias nada más- sino católicos comprometidos con su fe. A fines de abril tendremos una concentración de miles de jóvenes comprometidos con la obra social, pero también con actividades culturales. Otra actividad será el envío de las tres réplicas de la Virgen de Copacabana que durante un año visitarán la ciudad de El Alto, lo que ha despertado un enorme entusiasmo entre los fabriles, la Fejuve, la COR, hospitales y colegios. Creo que será un momento muy importante para renovar la fe católica.

Bolivia tiene un sustrato de catolicismo que no se puede negar. Ahora bien, el artículo 4 de la CPE dice que hay separación de las iglesias y el Estado; nosotros estamos de acuerdo con eso y nosotros lo propusimos; pero quiero hacer notar que el Gobierno en sus discursos dice que hay que respetar la voluntad del pueblo, entonces ese mismo argumento vale para la Iglesia Católica. Y si la fe católica es mayoritaria, entonces merece respeto.

La separación entre Estado e Iglesia le ha hecho mucho bien a la Iglesia. La Iglesia se ha sentido más libre para anunciar el mensaje liberador de Jesucristo, sin miedo, sin temor de una inclinación política. Esta libertad le ha dado más posibilidad a la Iglesia para dedicarse con más fuerza a testimoniar a Jesucristo y los valores que te ponen en conflicto (con otros sectores), como hablar de la justicia, condenar el narcotráfico, hablar del respeto a la naturaleza. Y la Iglesia, como es libre, puede hablar de estos temas sin temor de ninguna clase.

Un tema de preocupación o molestia que se siente que a veces no se ha comprendido lo que significa ser laico y lo han confundido con laicismo. El laico respeta toda confesión religiosa de acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero se observa una cierta tendencia de señalar que como la Iglesia Católica vino con la Colonia, hay que desconocerla, ponerla a un lado. Así, injustamente se desconoce toda la positiva labor de la Iglesia Católica, todo el proceso de liberación junto a los grandes sacerdotes dominicos, franciscanos, jesuitas y otros que han defendido la dignidad del indígena. ¿Quién sino la Iglesia ayudó en 500 años a respetar los idiomas nativos, a estudiarlos, a mantenerlos vivos? La Iglesia, en estos 500 años, ha protegido a los indígenas.

Lamentablemente un sector del Gobierno ha querido desplazar a la Iglesia Católica y sustituirla por otros ritos indígenas y eso va en contra de la Constitución. Por ejemplo, los Te Deum han sido sustituidos por las oraciones interreligiosas o interculturales y eso viola la Carta Magna, pues un Estado laico no puede organizar una ceremonia religiosa, ésta debe ser organizada por los líderes religiosos, no por las autoridades.

Página Siete.- El Presidente ha asistido a los matrimonios colectivos, ¿qué opinión le merece esto?

He conversado con sacerdotes de origen aymara. Ellos dicen que fue una falta de respeto a la cultura. Dicen que un soltero (el Presidente, NdE) no puede ser padrino de un matrimonio porque tiene que ser ejemplo de chachawarmi (unión hombre-mujer); segundo, la ceremonia debe ser realizada en un lugar considerado sagrado, no en un coliseo cualquiera; y tercero, a un matrimonio se invita a familiares y amigos cercanos y no a personas desconocidas, como ocurrió en ese evento. Y si a esto le agregas que le ofrecen una casa a los contrayentes, ya estamos frente a una manipulación de la religión. Pero la gente es inteligente y sabe dónde está la bendición de Dios y dónde no.

Página Siete.- ¿Considera que ésta es una forma de provocar a la Iglesia?

No creo, más bien es falta de conocimiento. Cuando el Gobierno ha atacado a la Iglesia Católica, el apoyo y la credibilidad de la Iglesia ha subido. Más bien, el Gobierno ha optado por cerrar la boca frente a documentos o cartas pastorales de la Iglesia. Por ejemplo, hace un año la Iglesia publicó una carta pastoral sobre la presencia de los católicos en la Bolivia de hoy porque hay personas que tienen temor a represalias si dicen lo que realmente piensan. Y el Gobierno no dijo nada.

Y resulta que hoy los obispos emiten una carta pastoral sobre el universo, sobre el medio ambiente y el desarrollo integral de la persona y nos sorprende que personeros del Gobierno -sin haber leído la carta- den consejos a los obispos y pidan que se dediquen a “administrar las almas”. Yo no soy administrador de empresas, soy un pastor de almas. Y las almas no se compran, ni venden. La persona humana es una unidad, no se puede decir: ‘voy a salvarte el cuerpo’ o ‘voy a salvarte el alma’.

Página Siete.- ¿El Gobierno se siente molesto cuando la Iglesia opina sobre temas políticos y económicos?

La Iglesia Católica no puede callarse; la Iglesia es maestra y tiene que dar su experiencia. La historia muestra cómo regímenes que han querido destruir a la Iglesia han desaparecido, como el leninismo y el stalinismo en Rusia, por ejemplo, y la Iglesia sigue fuerte, continúa. Las pretensiones de los dictadores que han querido combatir a la Iglesia han desaparecido y la Iglesia sigue adelante.

Imagínense que todas las iglesias (católica, luterana, metodista, adventista, etc.) se retiraran del servicio social que prestan en educación, en salud y en otros campos, el Gobierno no las podría sustituir. Hay que trabajar conjuntamente, no solamente en la crítica y el rechazo.

Página Siete.- Si vemos hace una década, la Iglesia tenía una influencia mayor que hoy, por ejemplo en la mediación de problemas, ¿cómo se ve esta pérdida de influencia?

Yo creo que es mejor, porque se está realizando lo que la Iglesia siempre ha deseado, que en democracia sean los actores sociales los que puedan resolver los conflictos sin necesidad de terceros. Por eso propugnamos el diálogo, pero un diálogo sincero, honesto, no mentiroso, no doble. Es cierto que la Iglesia no se mete a resolver conflictos, pero su credibilidad no ha disminuido.

“Cuando el Gobierno ha atacado a la Iglesia Católica, el apoyo y la credibilidad de la Iglesia ha subido”.

“Un país dividido va al fracaso; si se quiere dividir a los indígenas, también se va al fracaso, eso dice el Evangelio”.

Imagínense que todas las iglesias se retiraran del servicio social, el Gobierno no podría sustituirlas.

La Iglesia no puede callarse; la Iglesia es maestra y tiene que dar toda su experiencia.

Nos sorprende que personeros del Gobierno –sin haber leído la carta– den consejos a los obispos.

“La (futura) marcha por el TIPNIS debe ser respetuosa y respetada”

Respecto a la marcha contra la construcción de camino por el TIPNIS y en rechazo a la ley de consulta previa aprobada por el oficialismo, monseñor Jesús Juárez, obispo de El Alto, pidió que ésta sea “respetuosa y respetada”.

Como obispo de El Alto “pido que esta nueva marcha sea pacífica y que también sea respetuosa y respetada y, sobre todo, que se tengan en cuenta los acuerdos que se han firmado (la ley corta de intangibilidad, NdE). Ni la Iglesia Católica ni los indígenas de la CIDOB están en contra del desarrollo y del progreso, están a favor de la preservación de estas reservas naturales que son como los pulmones de la naturaleza de la humanidad”, dijo.

Juárez añadió que “un país dividido va al fracaso y si se quiere dividir a los indígenas, también se va al fracaso, eso lo dice el Evangelio”.

El obispo alteño dijo además que la división de las iglesias, entre católicos y cristianos, ocurre como “fruto del pecado y la ambición de los líderes religiosos”. Juárez hizo referencia al documento del Concilio Vaticano II -próximo a cumplir 50 años-, en el que se señala que la Iglesia Católica debe promover y abrirse al ecumenismo.

“Promovemos un ecumenismo sincero y de respeto de las distintas confesiones religiosas. Lo que no se puede hacer es promover el proselitismo, que es el que buscan algunos grupos neopentecostales y otros, que no profundizan la fe de los creyentes. Y tampoco ese ecumenismo puede coincidir con algunas iglesias que quieren crecer hablando mal de la Iglesia Católica”, sostuvo el sacerdote.

“Desde Juan XXIII, la Iglesia dice que los que creemos en Jesucristo tenemos más cosas que nos unen que las que nos dividen. Ya Juan Pablo II, en la ciudad italiana de Asís, comenzó estos grandes encuentros ecuménicos buscando la unión de todas las religiones” en el mundo, recordó el religioso, añadiendo que en Bolivia se vivieron momentos importantes de ecumenismo hasta hace pocos años.

Al respecto, se mostró partidario de encaminar la situación, para “lo que hace falta una purificación, una conversión de las iglesias, si queremos volver a este camino de unidad que habíamos iniciado”.

HOJA DE VIDA

      Personaje. Monseñor Jesús Juárez Párraga es obispo de la diócesis de El Alto.

      Origen. Nació en Alquerías, provincia de Murcia, España, el 22 de julio de 1943. Recibió la ordenación sacerdotal como Salesiano de Don Bosco el 16 de diciembre de 1972

      Camino. Fue consagrado obispo auxiliar y de La Paz el 18 de junio de 1988. En varias oportunidades fue secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).




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