FFAA de Paraguay refuerzan hitos fronterizos con Bolivia

Ministro dice que el detenido en Villamontes será liberado. El 17 de mayo, policías militares bolivianos arrestaron a un ciudadano paraguayo en su país.

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Simbolismo: Fernando Lugo saluda a un soldado boliviano, ayer

La Prensa / Agencias.- A fin de evitar que se repitan incidentes como los registrados hace casi un mes en la frontera con Bolivia, las Fuerzas Armadas paraguayas reforzarán el control en todos sus puestos limítrofes, informó ayer el ministro de Defensa del país vecino, Luis Bareiro Spaini.

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El sábado 16 de mayo, efectivos de la Policía Militar boliviana ingresaron a territorio paraguayo, en la región denominada Mayor Teniente Rivarola, en persecución de dos presuntos delincuentes paraguayos, acusados de robo en Bolivia.

Uno de los dos acusados, Roberto Sosa, fue detenido en ese lugar y llevado a Villamontes, donde fue recluido en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).

Sosa y su cómplice fueron acusados de la presunta sustracción de dos motocicletas, tres armas de fuego, dos teléfonos celulares Nokia, dos motosierras y 4.000 bolivianos en efectivo.

En primera instancia, la captura de un paraguayo en su país por uniformados extranjeros generó una denuncia de Paraguay.

El presidente boliviano, Evo Morales, se comunicó telefónicamente, el jueves 4, con su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, para aclarar que ni policías ni militares habían ingresado al vecino país y que el arresto se produjo en territorio boliviano.

Sin embargo, días después, autoridades bolivianas admitieron que los datos proporcionados por el Comando de frontera de Villamontes “faltaron a la verdad” al no informar con precisión del lugar en que se produjo la detención, por lo que La Paz presentó una disculpa oficial por este motivo, con lo que se puso punto final al incidente.

Ese extremo fue confirmado por los ministros bolivianos de Gobierno y de Defensa, Alfredo Rada y Walker San Miguel, quienes viajaron a la región para comprobar la veracidad del informe.

En una entrevista ofrecida a radio Primero de Marzo, ayer en la localidad de Mariscal Estigarribia, distante a unos 550 kilómetros al norte de Asunción, el ministro Bareiro Spaini anunció que el detenido será entregado a autoridades de su país.

A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, La Paz podrá solicitar la extradición de Sosa para juzgarlo por los delitos de los que es acusado en el municipio de Villamontes, provincia Gran Chaco, Tarija.

La autoridad no hizo referencia alguna al segundo presunto ladrón, quien después de haber cometido el hecho habría huido a su país y de quien no trascendió su identidad ni sus características personales.

En esa ciudad paraguaya, ayer se cumplió un acto de homenaje al septuagésimo cuarto aniversario del fin de la Guerra del Chaco, sostenida por ambos países entre 1932 y 1935.

La ceremonia contó con la presencia de ambos jefes de Estado y de los cancilleres David Choquehuanca Céspedes y Héctor Lacognata, además de los ministros Walker San Miguel y Luis Bareiro Spaini.

Homenaje a la paz del Chaco

Los presidentes Evo Morales, de Bolivia, y Fernando Lugo, de Paraguay, se reunieron ayer en Mariscal Estigarribia para conmemorar el septuagésimo cuarto aniversario del fin de la Guerra del Chaco, con la firma del armisticio, al mediodía del 14 de junio de 1935.

En la ceremonia, Morales dijo que “el conflicto armado entre ambos países sobrevino a causa de intereses mezquinos que poseían Estados Unidos y Gran Bretaña sobre el petróleo existente en la región. Fue una guerra injusta. Nuestros pueblos, nuestras Fuerzas Armadas fueron obligados a defender intereses transnacionales de los imperios estadounidense y británico”.

Lugo respondió que “estamos aquí parados frente a la historia, con la paz asumida con la serenidad de dos hermanos que se encuentran en representación de dos pueblos, pueblos hermanos, más allá de intereses foráneos”.

El acuerdo de paz, según el Mandatario paraguayo, sirvió para generar “un espacio de diálogo e integración”, que se refleja en el acto binacional de recordación en un ambiente de camaradería.

La Guerra del Chaco causó unas 120.000 bajas fatales, de quienes 70.000 fueron bolivianas y 50.000 paraguayas, según el historiador Mariano Baptista Gumucio.