Cambio climático impacta en Bolivia


Para 2030 el 90% de la población latinoamericana vivirá en zonas urbanas, aumentando los riesgos de los desastres naturales. Expertos internacionales opinan que el 2050 “necesitaríamos dos planetas Tierra”, si por efecto del consumo el PIB mundial se sitúa entre 2 y 3%.

laRazon Editorial La Razón

En este último tiempo se habla mucho del cambio climático en el orbe, pero es la primera vez que un organismo de las Naciones Unidas pone el acento en Bolivia, por lo que podría deducirse que al parecer es una de las mayores víctimas en Sudamérica de aquel fenómeno. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) presentó la semana pasada, en la Cancillería, el “Estado de la Población Mundial 2009”, el cual sostiene que el deshielo de los glaciares debido al cambio climático en Bolivia perturba ya el abastecimiento de agua a los agricultores y a las ciudades de El Alto y La Paz.



“Los glaciares que solían proporcionar generosas cantidades de agua, clara como el cristal, a esas comunidades, se han reducido pronunciadamente en los últimos 15 a 20 años…”, anota el informe, agregando que en el período 1987-2004 la superficie de los otros glaciares en Bolivia disminuyó en 84 kilómetros cuadrados o sea un 24%, según datos oficiales del país.

Jaime Nadal, representante del UNFPA en Bolivia, expuso que el informe recoge evidencias de gran importancia, por lo que incluso le dedica un cuadro y referencias a esta situación particular. El estudio, empero, no contiene recomendaciones especiales para Bolivia u otros países, pues sostiene que las soluciones tienen que ser de rango mundial, lo que tendría que acordarse en la reunión cumbre de Copenhague, Dinamarca, el próximo mes, aunque de antemano se sabe que no tendrá los resultados que debería alcanzar.

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El país no está exento de ser uno de los contaminadores de la atmósfera. La Comisión Gubernamental del Ozono informó que el 2008 el consumo de Sustancias Agotadoras del Ozono llegó en Bolivia a 98,30 toneladas métricas, volumen superior en 28,10 TM del período anterior, cuando fue de 70,20 TM.

El informe de UNFPA considera, por otra parte, que el control demográfico es crucial para evitar que los daños del cambio climático no sean mayores. En su concepto, “la reducción de las tasas de fecundidad ayudaría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el largo plazo”.

En lo que concierne a la región, el estudio resulta ser extremadamente elocuente: los desastres naturales se han cuadruplicado en las dos últimas décadas. Marcela Zuazo, directora del UNFPA para América Latina, en el informe que presentó en México, refirió que en el área se ha perdido el 40% de los recursos forestales, 300 mil hectáreas de tierras fueron degradadas y el 40% de la población vive en zonas donde la disponibilidad de recursos hídricos es de sólo el 10%.

Para 2030 —agregó— el 90% de la población latinoamericana vivirá en zonas urbanas, aumentando los riesgos de los desastres naturales. Y si se agrega al Caribe, en dos décadas las personas afectadas por éstos subirían de 174 millones a 250 millones. La FAO (Organización de la ONU para la alimentación) informó que las previsiones para el 2035 es que el calentamiento climático subirá en el 4% y se especula que para final del siglo sería del 7%, y que si esto se produce “ningún tipo de vida hoy conocido podrá sobrevivir”.

Expertos internacionales opinan que el 2050 “necesitaríamos dos planetas Tierra”, si por efecto del consumo el PIB mundial se sitúa entre 2 y 3%.