Roger Federer logra su quinta Copa Masters a costa de Rafa Nadal

El suizo se proclama ‘Maestro’ por quinta vez, algo sólo al alcance de Pete Sampras e Ivan Lendl · El pupilo de Paul Annacone suma su 66º título en su carrera · Sigue manteniendo un H2H desfavorable ante Nadal (14-8) · Rafa suma 1.000 puntos.

1290972491_1 Roger Federer ganó su quinta Copa Masters después de doblegar a Rafael Nadal en una intensa final que se resolvió en tres mangas. Un partido en el que el poderoso servicio del suizo, el pleno de efectividad con bolas de break y la mayor frescura de piernas fueron claves para que el de Basilea se apuntara el título número 66 en su haber.

La ‘Era Nadal-Federer’ vivió el vigésimo segundo duelo entre estos dos artistas de la raqueta en un escenario de película como el O2 londinense, abarrotado con 17.000 espectadores para la ocasión. Ni Rafa ni Roger exhibieron las mejores de sus versiones, pero aún así no defraudaron al respetable. La victoria, en esta ocasión, fue para el suizo, que se impuso por un marcador global de 6-3, 3-6 y 6-1 tras una hora y treinta y siete minutos de juego. Se trata de la quinta Copa Masters para Federer (lo ganó antes en 2003, 2004, 2006 y 2007), que lidera el ranking de triunfos en la Copa Masters igualando la marca de Pete Sampras e Ivan Lendl.



A pesar de sólo verse las caras dos veces en los dos últimos años (ambos duelos en la final del Masters 1.000 de Madrid), Federer y Nadal se tienen muy estudiados. Por eso es lógico que ambos saltaran al tapete con las cartas levantadas, sin ases en la manga que guardarse e intentando hacer de su jugada la mejor. Federer fue quien ganó el sorteo y decidió comenzar sirviendo, elección acertada viendo cómo estuvo el suizo durante el partido en esta estadística. En todo el primer set, sólo cedió tres puntos a favor de un Nadal que tuvo opciones mientras estuvo acertado con su saque, pero que vio cómo Roger hacía suya la manga a base de buenos reveses y subidas a la red. Fue en el siempre clave octavo juego, tras una inoportuna doble falta de Rafa, cuando el de Basilea logró el tan ansiado break en la primera oportunidad que tuvo. Luego, no tuvo problemas para cerrar el primer set a su favor.

Nadal aguantó hasta que lo hicieron sus piernas
Si hay un jugador de los que se puede esperar cualquier tipo de remontada, ése es Nadal, siempre dispuesto a voltear un resultado por muy de espaldas que se hubiera puesto. El balear reaccionó tras el breve asueto y sumó un punto más de agresividad, poniendo sobre la mesa una retahíla de alturas, efectos y velocidades desaparecidas hasta el momento. A esta situación se le añadió un juego ‘oscuro’ por parte de Federer, el cuarto de este segundo acto, donde el suizo mandó dos derechas al pasillo de dobles ofreciendo a Rafa el break. Sufrió el número 1 del mundo para mantener la renta, pero supo sacar partido de la dinámica positiva en la que se había sumergido para forzar el tercer y definitivo set. La historia le esperaba y ahora volvía a vestirse de gala.

El tenis es un deporte en el que puedes pasar de la euforia al llanto en tan sólo cuatro golpes. Todo parecía haberse tornado favorable hacia el épico Nadal, que por momentos recordó al combativo jugador que solventó el difícil compromiso de semifinales ante Murray. Pero estaba cansado. Lo había dicho en la previa y ahora se reflejaba que no iba de farol. Consiguió tener opciones mientras le acompañó el servicio, pero Federer aprovechó un mínimo resquicio en su juego para perderle el respeto. Fue en el cuarto juego cuando el helvético tradujo este dominio en ruptura y ahí se acabó el partido. Nadal se desinfló cual globo que llega a cierta altura y tiene que explotar. El cúmulo de partidos de toda la temporada parecía aplastarle de golpe, cargar sus piernas, y moverse le costaba un triunfo. En la otra parte de la pista, Federer volaba con acierto. El ‘Expreso suizo’ tenía combustible suficiente para llegar a la meta con los brazos al viento. Una victoria merecida ante un Nadal que seguro tendrá más oportunidades.

Fuente: Marca.com