“Narcopatrulla”, historia de pactos y encubrimientos

TRÁFICO | Son al menos cinco los “volteos” (robos) denunciados contra la “narcopatrulla” entre 2009 y 2010.

image El sargento Gerardo Flores Quiroz (tercero a la derecha), detenido en 2009, en Quillacollo acusado de robo de 33 mil dólares . – Daniel James Los Tiempos

Por Ka­tius­ka Vás­quez – Los Tiempos – 19/03/2011

El 15 de noviembre de 2009, una “narcopatrulla” (grupo de policías y civiles dedicado al robo de sustancias controladas a narcotraficantes) acorraló a una pareja de narcos en las afueras de Vinto para quitarle 33 kilos de droga equivalentes a 33 mil dólares.

El golpe fue clave para destapar una historia de policías “volteadores”, narcotráfico y protección. El atentado derivó en la captura por tráfico de drogas de cinco policías y tres exconvictos, entre ellos Tomasa Callejas, conocida como la “narcochola”.

Sin embargo, desde hace un año la investigación está estancada por las estrategias de la defensa desplegadas para ocultar las ramificaciones del grupo.

El jefe de la patrulla, el sargento Gerardo “Guerar” Flores Quiroz, fue el primero en caer pero logró su libertad en dos ocasiones con maniobras legales gestadas por el principal abogado defensor del grupo: Jhasmani Torrico Lecrere.

Ya acorralado judicialmente y vencido por la sorpresa de su detención, el jefe del grupo contestó a la fiscal que seguía el caso: “Doctora, esto es grave, es desde arriba…”. Hoy es uno de los ocho detenidos por los “volteos” denunciados con el camuflaje de robo agravado en la Felcc del valle bajo.

Detrás de las rejas y con el riesgo de pasar varios años en prisión, dos integrantes de la banda, Alejandro Callata y Javier Solís, revelaron en enero de 2010 los nombres del resto de los presuntos implicados.

La nómina pasó del escritorio del fiscal Davy Ureña a la Fiscalía antinarcóticos. La diligencia se generó a principios de enero cuando el abogado deslizó que la “narcopatrulla” estaba compuesta por más policías, entre ellos varios jefes, y que se articulaba a través de los retenes de Suticollo y Confital.

Tal confesión generó un remezón en el entorno de un grupo de jefes que presuntamente actuaban protegiendo a los policías infiltrados en la “narcopatrulla”.

Según se desprende del expediente del proceso, a los 11 días de la revelación surge una segunda lista en la que se anulan varios nombres pero se mantienen otros.

Sin que los pilares de la investigación sospecharan, Jhasmani Torrico habría pactado con los jefes policiales el silencio de sus defendidos.

En 11 días se habrían realizado reuniones secretas en las que se coordinaron el cambio de listas y, principalmente, el relevo en tiempo récord del investigador Franklin Roca, quien primero fue enviado a Pando, después al Chapare y finalmente a Punata. Con ese antecedente, las averiguaciones naufragaron.

Pero además, Torrico puso en marcha una nueva estrategia para meter tras las rejas a Tomasa Callejas, conocida como la “narcochola” en el mundo del hampa.

Sus defendidos confesaron que lo que realmente le arrebataron a la víctima no fueron 33 mil dólares, sino cocaína. Así, el caso pasó de ser un delito común al terreno de la Fiscalía de narcóticos.

Pero este giro debilitó aún más las pesquisas para llegar al fondo: no había flagrancia y en toda la investigación no se encontró una pizca de droga.

En marzo de 2010, los fiscales Claudia Mancilla, Lorena Melean, Cynthia Escóbar, Raúl Arze y Limber Claure acusaron a Tomasa Callejas y su esposo de tráfico de droga, entre otros delitos, apoyados en las declaraciones de los detenidos, que aseguraban: “Tenemos conocimiento de que aquello que se ha sustraído a las múltiples víctimas es droga y no así dinero, como presuntamente se pretende hacer creer al Ministerio Público”.

“El capitán”, como se hacía llamar en los “volteos” Alejandro Callata, contó dentro del proceso que “el abogado defensor (Jhasmani Torrico) ofreció devolver 33 kilos de droga”, mientras que la “narcochola” dijo que supo por su primo, Jaime Sipe Gutiérrez, que Callata “tenía enterrada en su patio mucha droga para venderla y cuando salga, vivir tranquilo”, según el expediente del caso 192/10.

Agregó que era amenazado si revelaba que el botín era droga y que Tomasa trabaja con un grupo grande: Victoria Sarmiento Veliz, Serafina Antezana Escobar, Pedro y Elmer.

Además, precisó que el grupo contaba con la cobertura de un capitán Rojas de la Felcn, que trabajaba con el grupo y operaba en la waca playa.

Otro de los policías detenidos, Javier Soliz, tras ser reconocido por Tomasa Callejas declaró que el investigador Franklin Roca le mostró fotos y así identificó a algunos policías y otros civiles.

Posible liberación

Hoy, los presuntos “volteadores” están a punto de salir de la cárcel después de que el caso mutara dos veces (de robo a narcotráfico y nuevamente a robo).

Sin embargo, la Fiscalía intenta reconducir la investigación aunque el tiempo ha sido un aliado para desechar evidencias valiosas. Lo único claro es que esta historia aún no se terminó de escribir. Por el contrario, es un momento crucial.

Ahora, la Policía intenta despojarse de cualquier sospecha de corrupción en sus filas y quizá algún día los primeros detenidos cuenten todo lo que saben y hoy ocultan sobre el rol de sus protectores.

DECLARACIONES DE FISCALES, EL EX DE LA POLICIA Y UN ABOGADO

Camilo Medina, Fiscal de Distrito

Se mostró extrañado por que un jefe policial con un hermano mencionado en la lista esté interesado en promover la investigación de un hecho que no ocurrió en su gestión. Añadió que se iba a reunir con todos los fiscales que conocieron el caso y a los que distribuyó tareas hace tiempo. Explicó que el caso se va a investigar y si son policías, con más razón.

Claudia Mancilla, Fiscal antinarcóticos

Sobre la virtual liberación de los implicados, la coordinadora de fiscales antinarcóticos, Claudia Mancilla, por la ausencia de un fiscal en la audiencia explicó que el juzgado de Sipe Sipe no les notificó. Añadió que ahora el proceso se remitió a la vía ordinaria y está en manos de otros fiscales,  porque dijeron que no había sido droga lo que robaron y presentaron una carta notariada de devolución del dinero.

Carlos Quiroga, Exjefe de la Policía

“Nosotros hemos sido parte acusadora y ustedes (la prensa) han sido testigos”. Sobre la lista en la que se lo menciona dijo: “No la conozco”. Lo mismo mencionó sobre la retractación que los denunciantes presentaron y remarcó: “Lo desconozco”.

Jhasmani Torrico, abogado defensor

“La presión fue tal que mis clientes se debilitaron y decidieron manifestar: ‘Si vamos a caer, caemos todos’, porque no operan solos. Y es ahí donde a mí como abogado se me ordena que presente un memorial en el que desarrollo la autoría, participación y complicidad de altos jefes”.

Hay cinco denuncias más

Por el expediente 192/2009 se conoce que en el historial de la “narcopatrulla” hay cinco golpes. El último es en septiembre de 2010 y fue cometido por Remigio Antezana, un expolicía capturado cerca del valle alto por robarse un camión. La Policía lo detuvo in fraganti con el camión lleno de coca y cercado por las víctimas que intentaban lincharlo.

En enero de 2011 aparecieron más denuncias, una de ellas promovida por Lucy Soledad Apaza contra los policías Flores y Condori por robo; otra interpuesta por René Llanos y Victoria Sarmiento contra la esposa de uno de los volteadores: Jesusa Santos, y otro policía: Eloy Efraín Paco Mayta. Otra demanda es la denunciada por otra víctima, Yolanda Aurora Choque.

Tomasa Callejas y su esposo, Alberto Romero, iban a comprarse un camión el 15 de noviembre, cuando a la altura de Mallco Rancho fueron interceptados por un vehículo con cuatro policías y civiles y les arrebataron 33.280 dólares.

Después del atentado, Callejas investigó por cuenta propia quiénes se llevaron su dinero. “Germán” –como llamó a su informante– le aseguró que uno de los asaltantes era Alejando Callata, “El Capitán”.

FECHAS, EL CASO SE QUEDÓ EN LA DENUNCIA

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La primera lista que reveló el grupo del caso “volteadores”, en enero de 2010 y la segunda lista elaborada por los detenidos, también en enero de 2010. Fotos Carlos López Gamboa Los Tiempos

15-Nov-09 Una “narcopatrulla” intercepta a la denominada “narcochola” en Vinto Chico. En la emboscada le quitan 33 mil dólares, que posteriormente resultaron ser –según la versión de los detenidos– 33 kilos de droga.

18-Nov-09 Son detenidos Alejandro Callata Garnica y Javier Soliz Romero por el robo de 33 mil dólares a Tomasa Callejas. En esta primera demanda presentada por el fiscal David Ureña son acusados de robo agravado.

30-Nov-09 Uno de los “volteadores”, Alejandro Callata, le revela al fiscal que seguía el caso que lo sustraído a Tomasa Callejas no era dinero. Dijo: “La supuesta víctima se dedica al tráfico de cocaína. (…) Lo que se sustrajo no fue dinero, sino 33 kilos de droga, información que ya es de conocimiento de la Felcc, la Felcn, Inteligencia y Getide”.

2-Dic-09 La investigación muta –por primera vez– a la Fiscalía de Narcóticos tras la revelación de Alejandro Callata de que el verdadero botín era droga.

4-Ene-10 Implicados envían una lista con nombres de siete policías y un civil involucrados. Pero según fuentes extraoficiales, existirían al menos 20 integrantes de cuatro grupos de “volteadores” que operan en el valle.

5-Ene-10 El fiscal Davy Ureña llama a declarar a los detenidos para que expliquen la conexión de la lista con el robo de los 33 mil dólares o 33 kilos de droga.

15-Ene-10 Los detenidos del caso “volteos” retiran de la lista al jefe de la Policía pero ratifican el resto.

13-Mar-10 La Fiscalía de narcóticos imputa a toda la “narcopatrulla” y a Tomasa Callejas. Ésta es detenida y pasa de víctima a traficante.

20-Dic-10 Son liberados los policías y los demás implicados bajo medidas sustitutivas en Sipe Sipe.

15-Mar-11 El fiscal de Distrito, Camilo Medina, se reúne con un jefe policial de la Felcc en Quillacollo para revisar el expediente y reconducir la investigación.