Según analistas: MAS pierde fuerza para nueva reelección


Gobierno debe admitir su relevo por deterioro de imagen. “Los problemas del Gobierno ya no son con la oposición, sino que el mismo Ejecutivo se ha convertido en su propio problema”, dice Lazarte.

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Constantes traspiés y decisiones del Gobierno central deterioran posible reelección de Morales.



El analista político, Jorge Lazarte, afirmó ayer que el Gobierno con la aplicación del Decreto Supremo 748 y el descubrimiento de personas involucradas con el narcotráfico al interior del Ministerio de Gobierno ha desprestigiado la imagen gubernamental como nunca originando una inflexión en el apoyo social y político. Sostuvo que la única forma de recuperarla sería admitiendo su relevo de manera voluntaria.

Afirmó que el Ejecutivo está en un proceso de declinación que no podría ser fácil de revertir, porque lo que pensaba que estaba bien le hizo mal y ahora no sabría qué hacer de aquí en adelante. Sostuvo que lo que se puede ver con mucha claridad es que el Gobierno ya no puede hacer lo que quiere porque encontró sus propios límites.

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“El ‘gasolinazo’ que provocó la escasez de alimentos de la canasta familiar no se resuelve creando un Ministerio de Comunicación. La cacofonía está en el Gobierno, porque no sabe qué decirle al pueblo, entonces cada funcionario gubernamental ha perdido su libreto”, sostuvo el analista.

REELECCIONES NEGATIVAS

El entrevistado dijo además, que Bolivia no es un país que apuesta tradicionalmente a la reelección y que partidos que buscaron aquello no les habría ido muy bien. Explicó que el primer problema para la reelección aparte de otros que se producirían con el pasar del tiempo es demostrar que constitucionalmente puede hacerlo y ese hecho originaría una guerra política antes de las elecciones. Afirmó que lo que vendría de aquí en adelante serían problemas difícilmente de resolver porque el “camino de victorias parece haber acabado”.

“Otro factor que ayudó a que la imagen gubernamental se deteriore fue el mismo Gobierno que ha tenido que detener la aplicación de parte de su texto constitucional y de algún modo tuvo que ‘desindigenizarse’. Después ha intentado poner en marcha políticas económicas de su Constitución que fracasaron. Luego encontró en el camino problemas que no habría previsto que tienen que ver con la vida cotidiana de la gente”, sostuvo.

“ACABÓ EL APOYO”

Lazarte dijo que tratar de recuperar la imagen que el Gobierno tenía el 2006 es muy difícil porque una parte de ese apoyo está “acabado” y que su legitimación estaría erosionada. Manifestó que la única ventaja que tendría el Ejecutivo es la inexistencia de una oposición política que le haga frente.

“Los problemas del Gobierno ya no son con la oposición, sino que el mismo Ejecutivo se ha convertido en su propio problema. No sé si será fácil que enmiende sus desaciertos porque tendría que haber una presión que le obligue a hacer lo que no quiere como lo que ha ocurrido con el gasolinazo, es decir, que actúe contra sus propias convicciones, lo que le crea más problemas internos”, manifestó.

Complementó que el Gobierno “no tiene un camino llano hacia adelante porque eso ya se acabó”. Además, dijo que el Ejecutivo estaba muy “amarrado” al poder y que ello habría originado otro problema.

GOBIERNOS VITALICIOS

Lazarte sostuvo que el Gobierno fue perdiendo la credibilidad de a poco y que la alternancia gubernamental sería una de las pruebas. Aseveró que el Ejecutivo debería admitir su relevo de manera voluntaria y que reconozca que es necesario su cambio en el próximo período constitucional.

“Bolivia no anhela reelecciones, no es lo que está pasando en el mundo árabe que existen gobiernos que duran 10, 20 hasta 30 años. El tiempo de aguante de la población es mucho menor. La prueba de que el Gobierno todavía cree en la democracia es que admita que hay la posibilidad del relevo gubernamental, esa es su última prueba de fuego para demostrar que tiene o no vocación democrática”, explicó el analista. El Diario