Excancilleres alertan que Bolivia y Chile se radicalizan

Mar. El Gobierno no se pronuncia sobre las advertencias de Piñera.

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Reunión de los presidentes de Bolivia y de Chile, Evo Morales y Sebastián Piñera, en Foz de Iguazú en el marco de la Cumbre del MERCOSUR, en diciembre de 2010. Foto archivo ABI.

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Los excancilleres Agustín Saavedra Weise, Armando Loayza y Javier Murillo alertaron por el endurecimiento de las posiciones entre los gobiernos de Bolivia y Chile por la cuestión marítima, destacaron que no ven voluntad política en Santiago por el reclamo boliviano de una salida soberana al océano Pacífico y llamaron a buscar una salida al diferendo.

Las posiciones surgen tras conocer las declaraciones del presidente chileno, Sebastián Piñera, que en su primer mensaje a la nación advirtió que hará respetar el Tratado de 1904, el mismo que – según el mandatario – garantizó la paz entre ambos países en los últimos 106 años. Además, reiteró que no hay ninguna cuestión pendiente con Bolivia.

La posición de Piñera surge un día después de que el Gobierno del presidente Evo Morales señalara que el país “no venderá ni una molécula de gas” a Chile mientras no se resuelva el litigio marítimo.

En marzo, el presidente Evo Morales anunció que el país había resuelto modificar su estrategia y que presentaría una demanda por el diferendo marítimo ante la Corte Internacional de La Haya, opción que fue rechazada por Chile, país que señaló que con esa decisión se terminaba el diálogo abierto, en julio de 2006, en el marco de la agenda común de 13 puntos.

“Hay un endurecimiento de las posiciones, pensé que el mensaje de Piñera iba a ser más constructivo. Pero el tema de ni una molécula de gas cayó muy mal en Chile y han vuelto a su posición más áspera de ese país”, explicó Loayza.

Por su parte, Murillo destaca: “No hay nada de qué sorprenderse, Chile nunca demostró tener una voluntad política real para atender la demanda boliviana. Las palabras de Piñera expresan esa posición”.

Entretanto, Saavedra Weise rechazó la interpretación de Piñera, al considerar: “No se puede negar que hay una cuestión pendiente entre ambos países que se debe resolver. Creo que se debe avanzar hacia una salida política”.

Loayza precisa que tras la decisión del presidente Evo Morales de llevar el diferendo a una instancia judicial internacional, en marzo de este año, la situación se ha agravado.

“Se está creando una brecha muy profunda que después va a ser difícil cerrar. Creo que la confianza recíproca que se había alcanzado entre dos países que habían vivido de espaldas durante muchas décadas se está erosionando gravemente”, destacó Loayza.

Murillo, en cambio, no se sorprende: “Está en la línea tradicional que siempre ha mantenido Chile de que ya no existe ningún problema de límites pendiente. Si bien con el Tratado de 1904 se zanjaron, pero, obviamente, bajo presión de un país que había perdido la guerra donde no hubo posibilidad de dar un consentimiento libremente”.

Sobre la opción de ir a los tribunales internacionales, Murillo considera que “no había otra opción, dado que el diálogo con Chile no rindió frutos”.

En cambio, Loayza observó que el camino impulsado por el Gobierno hacia un juicio internacional aún no está claro y que ambos países deberían volver a la senda del diálogo, que permita encontrar una salida política al diferendo.

El Deber, Carlos Morales Peña