Argentina: candidato socialista aspira a ser el opositor más votado

BINNER Hermes Binner, el primer gobernador socialista en la historia argentina, aspira a convertirse en las presidenciales del domingo en líder de una débil oposición, que presentará además a Ricardo Alfonsín, hijo del ex mandatario socialdemócrata Raúl Alfonsín (1983-89).

Binner, gobernador de la provincia de Santa Fe, tercer distrito electoral del país, es un médico cardiólogo de 68 años, de bajo perfil y vida austera, que ocupa desde hace 26 años con su familia la misma casa en Rosario, una ciudad de fuerte actividad agroindustrial, a 300 kilómetros al norte de Buenos Aires.

"Hago el diagnóstico desde aquí, es una lipotimia", dijo en la noche del miércoles desde el escenario montado en un club capitalino durante el acto de cierre de campaña, cuando una mujer sufrió un desmayo, anteponiendo por unos instantes el médico al político.



El candidato del Frente Amplio Progresista militó en el Partido Socialista desde los 16 años, fue elegido gobernador en 2007 y antes atesoró una intensa experiencia de gestión en la alcaldía rosarina entre 1995 y 2003.

Tres de los cuatro hijos del primer matrimonio de este hombre de hablar pausado y a quien parece que nada lo irrita son médicos y tiene otro de 11 años de su segunda esposa.

Binner solo cosechó el 11% de los votos en las elecciones primarias de agosto, pero desde entonces ha venido posicionándose a nivel nacional y los sondeos lo ubican en segundo lugar con una intención de voto de entre un 12 y un 16%, aunque muy lejos de la mandataria Cristina Kirchner.

Tercero en los sondeos aparece Ricardo Alfonsín (7,8 a 12%), un abogado de 59 años, hijo del ex mandatario Raúl Alfonsín (Unión Cívica Radical, socialdemócrata), timonel de la primavera democrática (1983/1989).

"Estamos descontando diferencias, cómodos en el segundo lugar. Estamos siendo elegidos por la mayoría de los que no votan al oficialismo", aseguró el miércoles Alfonsín, admitiendo que la oposición peleará solo por el segundo lugar, según todas las encuestas.

Casado y con cuatro hijos, durante muchos años estuvo a la sombra de su padre, con quien tiene un gran parecido físico, pero en 2007 se lanzó a la arena electoral postulándose para gobernador de la provincia de Buenos Aires, sufriendo un duro castigo al recibir sólo el 5,06% de los votos.

La muerte de su progenitor, en 2009, le dio un gran impulso a su carrera política, en medio del contundente reconocimiento popular que acompañó las exequias del ex presidente. Ese año ganó un escaño en Diputados.

Con una intención de voto de entre el 7,4 y el 11,2% se ubica Alberto Rodríguez Saá, un abogado de 62 años, heredero de una familia tradicional con poder feudal en la provincia de San Luis (centro) y candidato de Compromiso Federal, una línea interna del peronismo opositor.

Fue senador nacional entre 1983 y 1994, cuando renunció para viajar a España, pero en 2000 volvió a ganar un escaño en la Cámara alta. Tres años después fue elegido gobernador de su provincia, cargo en el que se alterna desde hace 18 años con su hermano Adolfo, efímero presidente argentino en 2001.

Este hombre alto, canoso, amante del buen vestir y que se interesa mucho por el arte, tiene tres hijos y está divorciado.

En cuarto lugar aparece Eduardo Duhalde (70 años), abogado y peronista ortodoxo, que ocupó la presidencia entre 2002/03, después de la caída de Fernando de la Rúa en medio de una revuelta popular y una debacle económica.

Casado con la senadora Hilda González, con la que tuvo cinco hijos, fue el mentor de la candidatura de Néstor Kirchner (2003/2007), pero luego se transformó en archirrival del fallecido presidente y de su esposa y sucesora, Cristina Kirchner.

Postulante del Frente Popular, Duhalde fue vicepresidente de Carlos Menem (1989/99), pero renunció para asumir la gobernación de la provincia de Buenos Aires en 1991.

Fue también alcalde de la localidad de Lomas de Zamora, en la periferia sur de Buenos Aires, y ocupó bancas en las dos cámaras del Congreso Nacional.

Según varios sondeos, Cristina Kirchner es la favorita para los comicios del domingo, con una intención de voto de entre el 51 y el 55%.

AFP