Caso municiones. Procesarán a general Trigo y otros 10 militares

Acusados de desactivar material de guerra. Trigo renunció un día antes de la lectura de sentencia a su cargo de responsable de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

image AUDIENCIA. Los suboficiales Ulo y Cornejo, acompañados por sus abogados, ayer en la lectura de la sentencia.

Por Malú Callejas – La Prensa



Procesarán a Trigo y otros 10 militares

Un mayor de la Fuerza Aérea fue sentenciado a 20 años de prisión por este caso.

El excomandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y exdirector general de Aeronáutica general retirado Luis Trigo, el excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) general Óscar Mariscal Arandia y otros nueve militares de diferentes rangos serán procesados por la destrucción de material bélico y su malversación entre 2004 y 2007.

Los implicados. En la nómina de investigados también están el general Gerardo Moscoso Bravo, el general de Brigada Aérea Lino Padilla Gutiérrez, los coroneles Carlos Badani Zegarra y Johnny Vera Viaña, los teniente coroneles Franz Gemio Urrutia e Iván Aguilar Quiroga, el suboficial Julio Torres Tarqui, dado de baja, y los sargentos René López Paredes y Wilfredo Chura.

“Con ellos, empieza un nuevo proceso, están implicados en la investigación por los delitos de destrucción de material de guerra y malversación de material”, informó ayer el presidente del Tribunal Permanente de Justicia Militar, general Mario Ochoa, al leer una sentencia contra tres efectivos de la FAB, uno de los cuales fue sentenciado a 20 años de prisión por la destrucción de municiones y equipos.

Los antecedentes. El hecho fue dilucidado el año 2007 a partir de un incendio en una casa de la ciudad de El Alto, donde tres menores sufrieron quemaduras. De ellos, dos fallecieron a causa de las graves heridas.

En un principio se creyó que el fuego fue provocado por la explosión de una garrafa, pero después se supo que fue causado por pólvora almacenada en esa vivienda.

El explosivo era resultado de la destrucción de casi un millón de  municiones desenvainadas y comercializadas. Este material estaba almacenado en la base aérea ubicada en la ciudad de El Alto.

Las investigaciones determinaron que la pólvora era almacenada en la casa de una empleada de un oficial de alto rango, quien figura en la nómina de procesados.

LA SENTENCIA. A partir de este hecho, se identificó al primer sospechoso, el mayor Marco Antonio Calvo Zárate.

Después de cuatro años de proceso militar, este oficial fue sentenciado ayer a 20 años de prisión por los delitos de destrucción de material de guerra, destrucción de equipo y malversación de material, y se dispuso el pago de costas al Estado.

El general Ochoa informó que Calvo estuvo detenido preventivamente entre 2007 y 2008, pero se fugó. Por tanto, su sentencia fue dictada en rebeldía.

Durante la audiencia de lectura de sentencia también se dictó tres años de cárcel en un recinto aeronáutico para el suboficial Juan Manuel Cornejo por el hurto de un fusil, aunque fue absuelto del caso de la destrucción de 700 cajas de municiones de proyectiles .50, los cuales sirven para realizar disparos desde aviones.

La justicia militar determinó también para un tercero, el suboficial técnico Santiago Javier Ulo Cusi, la reducción de un año de antigüedad en la FAB, al haber sido hallado culpable de complicidad con Cornejo.

sumario. La resolución de la sentencia dispone que el Comando general de la Fuerza Aérea abra en los próximos días un sumario informativo contra los 11 militares que fueron involucrados, algunos por Calvo y otros por los testigos.

“En la investigación se dice que ellos empezaron la desactivación (del material)”, refirió el presidente del Tribunal Militar.

En 2004, cuando se empezó la destrucción de los proyectiles, el jefe del Departamento IV era el entonces coronel Luis Trigo y todos los involucrados eran miembros de esa unidad.

Ochoa explicó que el delito radica en que la destrucción fue realizada sin la autorización del entonces Parlamento nacional, hoy Asamblea Legislativa.

4 años pasaron desde que se descubrió el manejo irregular de municiones vencidas en la FAB.

La diputada opositora norma piérola impulsará el proceso contra los 11 militares. La asambleísta asistió ayer a la lectura de la sentencia contra el mayor Marco Antonio Calvo, quien fue acusado de la destrucción de material de guerra de la FAB y de su malversación, y observó a la justicia militar por que hasta la fecha no se haya abierto proceso contra el excomandante en Jefe de las Fuerzas Armadas general Luis Trigo y el excomandante de la Fuerza Aérea general Óscar Mariscal.

Trigo renunció sorpresivamente un día antes de la lectura de sentencia del caso de municiones a su cargo de responsable de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), según sostuvo Piérola.

Por las víctimas. “En 2007, fallecieron dos niños y uno sobrevivió, se debió a la desactivación de las balas. Los principales responsables son los generales Mariscal y Trigo, por tanto, tiene que haber responsabilidad”.